Tu matrona virtual

“La vida sigue abriéndose camino pese a todo”

Rocío Esperanza García Galán
Matrona. Centro de Salud Ubrique. Distrito Jerez-CostaNoroeste-Sierra de Cádiz, España.

Era 31 de diciembre de 2019. Estaba de guardia como enfermera en Grazalema, un pueblo maravilloso de la Sierra de Cádiz, cuando oí hablar por primera vez del coronavirus. Desde que comencé mi trabajo como matrona de Atención Primaria, también asumí guardias de enfermera en el punto de urgencias del Centro de Salud. Ese día, mientras almorzaba con el médico, veíamos atónitos en las noticias como en China había aparecido un virus que, desde el murciélago, saltó al hombre, provocando neumonías graves. Nos sonó alarmante, aunque nos pillaba muy lejos.

Las noticias sobre el virus iban llegando a cuenta gotas. Conforme iba avanzando en la geografía mundial, nos iba preocupando más. Para los sanitarios, creo que el hecho de ver cómo construían en China un hospital en unos días, nos decía mucho más de lo que oíamos en los distintos medios. Recuerdo perfectamente la llamada de mi coordinadora de cuidados para avisarme de que tenía que suspender las sesiones de Preparación al Parto. Era el día cuatro de marzo. A partir de ahí todo cambió. No teníamos aún directrices claras. No sabíamos apenas nada del virus. Lo que parecía seguro era que se contagiaba mediante las gotitas de flugge y el contacto directo. Y ¿cómo se cuida sin contacto? Para mí era algo nuevo, si algo me gusta de mi trabajo como matrona de primaria, es ese trato cercano y humano con las mujeres y sus familias. A las sesiones de preparación al parto, incluso les animaba a llevar a sus madres, además de a sus parejas; ya que son muchos los que participan en la crianza en nuestra cultura y nuestras madres y suegras, que no contaron con estas “clases”, salían muy contentas de aprender cosas “nuevas” y poder ayudar con más conocimiento a sus hij@s. Pues a partir de ahora ya no se podía hacer más.

A partir del 13 de marzo se suspendieron las consultas presenciales. El desconcierto en las gestantes era muy grande. Mas bien diría: el miedo. Aunque los casos de coronavirus en embarazadas que nos llegaban no daba muestras de contagio vía placentaria, eran escasos. Las embarazadas han sido uno de los colectivos más afectados por esta pandemia. La falta de información, el miedo, el confinamiento, dejar de tener contacto con el sistema de salud… Otra cosa que he observado en la consulta es que los resultados de la sobrecarga de glucemia que se realiza a las gestantes sobre la semana 26 había aumentado sus cifras considerablemente. Tanto me alarmó que he tomado los datos de los realizados entre el 13 de marzo y el 13 de mayo y estoy elaborando un estudio comparándolos con el año pasado para publicarlos. Adelanto que los resultados son abrumadores. El confinamiento en el embarazo es muy perjudicial desde el punto de vista físico también. La embarazada tiene tanto a salir, que no es ya que no realice ningún deporte, es que ni siquiera sale a ver a su madre, ni a pasear al parque, ni a comprar. El sendentarismo es muy perjudicial. Un compañero tocólogo ha advertido un aumento en los partos instrumentados, algo que tendremos que estudiar también. Cuando teníamos consulta, les daba a elegir si querían acudir o la preferían telefónica, con la limitación que eso conlleva. Siempre les hacía mucho hincapié en el movimiento. Como más le guste: Baile, bicicleta estática, elíptica, pilates, zumba adaptada…en internet hay muchos recursos.

En un principio hice grupos de wasap con las gestantes, para irles informando de las consultas, analiticas, ecografias en el hospital y aunque, desde el principio dejé claro para lo que era, me mandaban mensajes privados, incluso me llamaban a mi número personal. Esto junto con el estrés que todos los sanitarios hemos vivido me bloqueó. Nunca en mi vida profesional me había sentido “quemada”. Había oído hablar del Síndrome del burn-out, incluso había realizado algún curso, pero me tocaba muy de lejos. Mi vocación era tan grande que pensaba que nunca me llegaría.

Tras tocar fondo se me encendió la bombilla. Cerré los grupos de wasap, bloqueé mi móvil a números no conocidos y me embarqué en la creación de un blog: https://tumatronaenjerez.blogspot.com/ En realidad lo abrí hace mucho tiempo, hace diez años concretamente, cuando era residente. Así podía escribir cuando podía y sentía que era la ocasión apropiada. El objetivo era mantener a las mujeres informadas pero cuando yo podía hacerlo y creaba el momento para ello. Tras el blog vino el canal de youtube del mismo nombre: tumatronaenjerez. Me costó mucho planificar cómo empezar pero una vez grabé el primer vídeo, los demás vinieron solos. En un principio les enviaba enlaces de cosas que me parecían interesantes por los grupos de wasap, pero como ya he comentado, fue un fracaso. En el canal fui colgando los vídeos, en los que cuento, de forma muy parecida a cómo lo hago en forma presencial, las fases del parto, cómo controlar la respiración, la epidural, lactancia, cuidados del recién nacido y los cuidados de la cuarentena.

Conforme los iba haciendo, me dí cuenta que tenía que hacerlos cortos. No más de doce o quince minutos para lograr mantener la atención. Para reforzar conceptos clave, usé un editor de vídeo que me permitía escribir palabras clave para reforzar la idea sobre el vídeo. Yo soy mucho de escribir en la pizarra blanca y ésto me ayudó a transmitir lo más importante. Es cierto que se perdía la parte fundamental: la interacción con ellas, la cercanía, las preguntas, el feedback que se produce en la sala, pero…no podíamos hacer otra cosa.

Aún, a día de hoy, sigue recibiendo visitas, ya que invité a otras matronas de primaria a que usasen el enlace para su educación maternal, si les parecía bien, lo que transmitía en los vídeos.

En junio, dejé el contrato en primaria tras dos años porque me pillaba a cien kilómetros y volví al paritorio del hospital de Jerez. Y es reconfortante oír a la señora que viene de parto y no has visto nunca, cuando te presentas y ella dice:” Yo te conozco, me suena tu voz…He visto tus vídeos”… ya se relaja y todo comienza a fluir. La vida sigue abriéndose camino pese a todo.

Cómo citar este documento
García Galán, Rocío Esperanza. Tu matrona virtual.Narrativas- Covid. Coviviendo [web en Ciberindex] 14 /09/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1714

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