ALERTA CANTÁRIDA-61

Cultura de los Cuidados publica un estudio descriptivo mediante una revisión bibliográfica sobre la evolución del rol enfermero en España.

Foto de Benjamin Stäudinger

Las necesidades de salud de la población han condicionado el rol profesional de la enfermería a lo largo de la historia, de manera que se han ido remodelando las funciones enfermeras reflejándose en la práctica profesional. A través del análisis del contexto social, legal y formativo de la bibliografía se evidencia el cambio en el rol enfermero modificando su orientación hacia la administración de cuidados integrales al individuo, ampliando sus funciones al ámbito asistencial, docente, de gestión e investigador y empleando una metodología científica basada en los conocimientos de la propia disciplina. Sin embargo, estas modificaciones son más visibles en el plano docente que en el asistencial.

La investigación ha sido realizada por  Martínez Cadaya  N; Fernández Fernández, Mª L. (2012) y ha sido publicada con el título “El rol enfermero. Cambios más significativos entre Ayudante Técnico Sanitario y Diplomado Universitario en Enfermería” en la revista Cultura de los Cuidados. (Edición digital) 16, 33. Disponible en: http://www.index-f.com/cultura/33/sumario.php 

Tras analizar los cambios producidos entre ATS y DUE durante las revisiones bibliográficas desde 2000-2010, se citan a continuación: Cambios en la forma de pensar: deja de centrarse en la curación de la enfermedad para cuidar la salud de los individuos y su entorno. Cambios en la forma de actuar: no se limita a ejercer su función  asistencial y amplia sus funciones a otros ámbitos de actuación, sino que las desarrolla con autonomía y responsabilidad propia desprendiéndose del carácter subordinado y dependiente. Cambios en la forma de hablar: normaliza los diagnósticos enfermeros y el empleo de una metodología científica mediante la aplicación de los Planes de Cuidados. Las autoras exponen que a pesar de todo, estos cambios en el rol enfermero no han alcanzado los niveles deseados, y es una cuestión que se repite a lo largo de los artículos desde finales de los años 70 hasta la actualidad. Es imprescindible reflexionar en profundidad acerca de los motivos que prolongan esta situación y adoptar las medidas necesarias para que se produzca el desarrollo efectivo del rol profesional.

 ¿Podríamos  afirmar que este cambio de rol mejora los cuidados prestados por los profesionales de Enfermería? ¿Los cambios han surtido el efecto deseado? ¿Te sientes identificado(a) con esta transición? Coméntalo con nosotros.

Mónica Cobos Pérez

7 comentarios

  1. Mónica enhorabuena por tu alerta, esta creando mucho debate entre los compañeros que es de lo que se trata en este foro, compartir opiniones y experiencias.

    Me gustaría compartir con vosotros una experiencia que tuve hace pocos días precisamente con mi padre, el cual me pregunta: Entonces, ¿tú que eres ATS o Enfermera? A lo cual, yo le contesté que ambas cosas eran lo mismo. Él extrañado no comprendía, por lo que tuve que empezar a explicarle todo desde el principio: que si primero se llamaban ATS (Ayudante Técnico Sanitario), después Enfermeros/as, DUE (Diplomado/a Universitario en Enfermería) y por último le conté que a partir de ahora ya no sé ni como nos llamaremos porque los estudios han vuelto a cambiar y en vez de diplomados son graduados… ¿»GUE» tal vez? Por tanto, creo que mi padre se quedé mas liado que al principio con tantos nombres y siglas que para las personas mayores les es difícil recordar.

    Lo importante, es que aunque haya pasado el tiempo y hayan cambiado los nombres, la esencia de la Enfermería es la misma: EL CUIDADO.

    Me parece muy interesante nuestras aportaciones y en concreto la invitación a la reflexión final que nos propone Daniel.

    Un saludo
    Jessica

  2. Es un tema muy interesante porque hemos avanzado mucho en cuanto a conocimientos, ya que como otros profesionales de la salud estamos obligados, por así decirlo a una constante actualización, por eso es tiempo de que nos deje de ver como unos simples cuidadores o secretarios y se nos dé un lugar más importante en el ámbito de la salud ya que somos nosotros el personal de enfermería los que estamos más tiempo en contacto con los pacientes; que se den cuenta los demás miembros del equipo que podemos aportar mucho a la pronta recuperación de la salud de todo aquel individuo que lo necesite. Así como también impartir nuestros conocimientos a toda comunidad que desee seguir con esta honorable profesión que es la ENFERMERÍA.

  3. En mi opinión, los cambios producidos no son tan satisfactorios como querría. Creo que la realidad asistencial nos define y en ella sigo viendo y oyendo a diario como los médicos y otros profesionales nos ven como trabajadores de segunda clase o incluso como sus secretarias o peor aún si cabe, lo cual puede ser corroborado por cualquiera de nosotros haciendo un simple análisis del discurso de otras personas, compañeros nuestros, colegas profesionales e integrantes del equipo multidisclipinar, incluso es mas, ateniéndonos a la percepción social y opinión publica que la sociedad tiene de las enfermeras y que nos minusvalora. No se si es porque estamos hablando de un profesión relativamente joven, aunque muy arraigada en la historia y en los lazos familiares, o porque sea mi visión. Lo cierto es que puede haber muchas razones para ello, pero creo que todos me entienden cuando aludo a determinados comentarios, con tintes machistas y autoritarios, quizás motivados por la falta de costumbre y de capacidad para adaptarse al cambio o por intereses o porque se ven amenazados o porque vean perder su posición hegemónica de poder (aún no he visto un enfermero ministro de sanidad), entre otras cosas. Creo que la teoría y al teorización van por un lado y la práctica y realidad asistencial por otro camino, muy juntos, pero no en paralelo, a veces se cruzan, se saludan de lejos, pocas veces se dan la mano. No todo el mundo habla de planes de cuidados ni los cumplimenta y si lo hace es por obligación y con falta de conocimientos muchas veces, por rutina o por que se lo mandan. Al igual que los informes de enfermería al alta entre otros . Dicho todo esto, tengo que añadir, CREO. Y digo creo, porque es mi opinión simplemente, y vale eso, lo que vale una opinión. Dejo esta reflexión: Será que nosotros hacemos con técnicos y auxiliares y celadores lo que otras categorías profesionales (médicos, gestores..etc) hacen con nosotros?

  4. Hola soy Ana,enfermera desde el año 1974,y digo ENFERMERA,en mayúsculas porque así me sentí cuando comencé los estudios y me siento después de más de38 años continuados de trabajo.En aquel entonces el título(no universitario) que me gané era el de Ayudante Técnico Sanitario.Os diré que desde siempre me horrorizó.Mi concepto de la enfermería con 18 años(no cumplidos) que comencé continúa siendo el mísmo.Una profesional fundamental cuyo hacer diario debe fundamentarse en el CUIDADO en todas sus variantes(familiares,educacionales,ambientales,culturales,etc,en fín sobre todo lo que influye en nuestra salud(física y mental).Cierto es que a pesar de tantos años….todavía queda mucho que cambiar….comenzando por nosotros/as mísmos/as.Mi experiencia ha pasado por distintos ámbitos y comunidades,desde el hospitalario al de enfermería comunitaria en la que desarrollo ahora mi trabajo.Y quiero deciros a todos/as compañeros/as que ¡¡¡ÁNIMO!!!Queda mucho por lograr,sobre todo a los más jóvenes que pasan por una mala época.Un abrazo a todos/as.

  5. Achei muito interessante e vou procurar ver a pesquisa toda
    Sou da enfermagem psiquiátrica e de saúde mental no Brasil.
    Estamos vivendo um período de muitas mudanças novos serviços, revisão de competências e interface com muitas profissões novas.
    Furegato

  6. Como en todos los ámbitos sociales, la importancia del lenguaje en cuanto a la normalización de los cuidados enfermeros es de vital importancia.
    El avance experimentado desde el cambio de titulación ha sido muy lento.

    Sí hubo un cambio importante impulsado aquí en Andalucía por la Dirección Regional del Desarrollo e Innovación en Cuidados desde la Consejería de Salud y con la Gerencia del SAS en aquella etapa desde 2003, sufriendo un parón o más bien un retroceso con el cambio de estrategia un tanto descafeinada desde 2008 que unida a la actual crisis en la que estamos inmersos, los profesionales tenemos que ser conscientes y continuar evolucionando en la continuidad y desarrollo de los cuidados integrales enfermeros, que como bien describe este artículo, hay que desarrollarlo e impulsarlo en todos los ámbitos asistenciales.
    Pienso que se ha mejorado la prestación de cuidados con la normalización del lenguaje enfermero, sobre todo en el ámbito de Atención primaria, aunque queda mucho que recorrer y para ello tenemos que ser conscientes si queremos ser responsables de la toma de decisiones en la parte de rol independiente que nos corresponde.

    1. Hola Carmen, muy buena aportación, que nos hace reflexionar sobre la necesidad de seguir trabajando en los ámbitos asistenciales para poder continuar con este desarrollo.
      Gracias por la participación en el blog.

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