2020. El año de la Enfermería, ¿casualidad?

“Pensar que en verano pueda estar trabajando de enfermera, me da miedo”

Marta Cardoso Álvarez
Estudiante de Enfermería. Centro Universitario Enfermería San Juan de Dios, Sevilla, España.

En un primer momento, escuchas hablar sobre la existencia de un nuevo virus que está afectando a algunas personas en China, cuya fuente podría encontrarse en animales salvajes vendidos en un mercado de mariscos. Pero como esta situación se da en China, a nosotros no nos preocupa mucho. Cada vez se van dando más nuevos casos, y en otros países distintos. Y nosotros nos lo tomamos a broma, se hacen chistes sobre el coronavirus, nada serio. Pero cuando nos damos cuenta de que cada vez hay un mayor número de casos, incluso de muertes, y vemos que está afectando a diferentes países, ya empezamos a interesarnos más por esta situación. Aunque me interesara por lo que estaba ocurriendo, no me preocupaba en gran medida porque nunca pensaba que llegaría a España.

Pero llega, y ahora sí nos asustamos más, aunque intentamos restarle importancia diciendo que es como una gripe, y que el colectivo más vulnerable son las personas mayores o aquellos que tienen ciertas patologías previas. En este tiempo, estábamos de prácticas en el hospital. En mi caso estaba en una planta de medicina interna. Se realizaron varias reuniones en las que explicaron la situación que había en estos momentos y las medidas de precaución que debíamos seguir. Decidieron habilitar parte de una planta, por si se dieran casos de coronavirus. Es en este momento en el que me di cuenta realmente de que lo que estaba ocurriendo no era cualquier tontería. El 3 de marzo decidieron interrumpir nuestras prácticas. Al principio creía que sería algo temporal (de poco tiempo) y que incluso me venía bien para poder avanzar el trabajo de fin de grado. Pero cuando pasa el tiempo y ves como va evolucionando el virus, nos invadieron sentimientos muy distintos a los del principio. En primer lugar, sentía mucho miedo. Miedo de que alguien de mi familia o de mi círculo más cercano se contagiara, miedo de que en muchos hospitales tenían que decidir a quién intubar y a quién no por la falta de respiradores y otros recursos, miedo por aquellas personas que si hubiera sido en otro momento se podrían haber salvado y no han podido hacerlo, miedo por sus familias… También sentía una gran impotencia por no poder aportar, aunque sea, un granito de arena ayudando en la planta. Sé que somos meros estudiantes, pero me encantaría poder haber ayudado haciendo cualquier cosa. Me producía mucha tristeza imaginar como podrían estar viviendo esta situación todas las personas que están en primera línea (compañeros/as, profesores, conocidos/as), y no solo por ellos, sino por todos los y las pacientes y sus familias. Por otro lado sentía una gran incertidumbre con qué iba a pasar con nuestras prácticas y nuestro título, ya que aún nos quedaban 3 meses de prácticas por realizar y tampoco sabíamos si podríamos volver en algún momento para recuperarlas o no. Aunque sinceramente, esto pasó a un segundo plano.

Es increíble como en tan poco tiempo, tus prioridades pasan a ser otras. El último año de carrera, 4º, es el año más especial. El año en el que vives tus últimas prácticas, te gradúas, algunos/as hacen el viaje de fin de carrera (como era mi caso), etc… De repente ves como todos esos “sueños” no van a poder realizarse, que no vas a poder despedirte de tus compañeros y compañeras como se merece, ni de tus profesores y profesoras, ni de tu etapa como universitario. Me da mucha pena pasar de estudiante de enfermería a enfermera de esta forma. Es muy egoísta pensar en no haber podido realizar el viaje (aunque me entristezca bastante), cuando hay situaciones muchísimo peores. Tengo que estar agradecida porque afortunadamente mi familia está bien, pero me duele ver cómo está afectando todo esto a muchas personas. Y al mundo en general. Pensar que este verano puedo estar trabajando como enfermera me da bastante miedo. Llevamos meses sin prácticas, y comenzaríamos a trabajar en unas condiciones difíciles, añadiendo que es nuestro primer trabajo. El hecho de sustituir las prácticas que nos quedaban por trabajos no me cuadraba. Es incomparable, no aprendes lo mismo, no adquieres las mismas habilidades… pero también entiendo que es una situación muy complicada y que esa era de las mejores opciones. Siento que me queda mucho por aprender (aunque llevemos los años que llevemos, siempre tendremos cosas que aprender) y la falta de experiencia me hace tenerle más respeto aún. Pero tenemos que enfrentarnos a ello, formarnos muchísimo y trabajar duro, y espero que los y las compañeras nos ayuden en nuestros primeros y novatos días.

Si tuviera que sacar algo positivo de todo, me quedo con la oportunidad que nos ha dado de disfrutar de nuestra familia (en algunos casos como es el mío). Muchas veces la vida tan ocupada que llevamos, no nos permite pasar mucho tiempo en familia. Pero ahora hemos tenido la oportunidad de disfrutar de ellos/as, de dedicarnos tiempo a nosotros/as mismos/as y de hacer todas esas cosas que teníamos pendiente y que, por falta de tiempo, no podíamos hacerlas. Además, hemos aprendido a valorar lo que es realmente importante, como el pasar tiempo con nuestros seres queridos, poder abrazarlos, charlar con ellos, etc. Al final lo importante son las personas que te rodean y no todo lo material que tenemos, porque si no están ellos/as de nada sirve tener tantas cosas.

Durante la cuarentena, he estado muy encima de mi familia para intentar que se hiciera todo de la mejor manera posible. Ahora que vamos a pasar a otras fases en las que vamos a tener la oportunidad de reunirnos con más personas, de volver al trabajo… me da mucho miedo el no estar con ellos/as para “asegurarme” de que hacen las cosas bien. Me da miedo de que todo lo que hemos avanzado retroceda, sobre todo porque día a día veo a personas incumpliendo constantemente la normativa. Ojalá todas las personas se concienciaran de la gravedad de la situación y de que aún queda mucho por hacer, ya que hay mucho en juego y existen muchísimas personas que se exponen día a día por salvar a otros/as.

Cómo citar este documento
Cardoso Álvarez, Marta.  2020. El año de la Enfermería, ¿casualidad?  Narrativas-Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 09/05/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=955

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