Volveremos a brindar

“Cada día puede ser un nuevo aprendizaje”

Mª Ángeles Gutiérrez Grueso
Estudiante de Enfermería. Centro de Enfermería “San Juan de Dios”, Bormujos, Sevilla, España.

Hace unos meses no me podía llegar a imaginar que dentro de poco el mundo iba a estar viviendo esta situación. No me podía llegar a imaginar que una pandemia como es el COVID-19 nos iba a poner entre la espada y la pared. Actualmente estamos pasando por momentos muy duros y difíciles, pero tenemos que ser fuertes y aguantar hasta el final, por nuestros mayores, por los demás. Toca vivir una época de pensar más en el bien de la comunidad que en el bien propio. Una época de vivir y celebrar los acontecimientos de manera íntima y en familia. Una época de disfrutar de las pequeñas cosas que la vida nos proporciona día a día y que nunca nos paramos a valorar por falta de tiempo. En definitiva, una época para parar el ritmo de vida caótico y dedicarle tiempo a las personas que tenemos alrededor, y sobre todo cuidarlas. Antes de que sobreviniera toda esta situación me encontraba realizando prácticas en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla, en la Unidad de Agudos de Salud Mental.

En el momento que nos comunicaron la suspensión indefinida de las prácticas por este acontecimiento, me puse bastante triste, pero más que tristeza sentí incertidumbre por como influiría todo este caos en mi futuro, ya que lo tenía todo planificado previamente y esto, como a todos mis compañeros, nos rompía todos los esquemas. Ya que de por sí sentía incertidumbre al ser el último año de carrera, con todo este acontecimiento aún más, pues todas las gestiones que me quedan por terminar para poder optar al título están actualmente paralizadas y no se sabe hasta cuándo lo estarán. A pesar de que se habían suspendido las prácticas clínicas, continué con mi rutina diaria con total normalidad. El periodo de tiempo que me ocupaban las prácticas todos los días, pasé a dedicarlo a la realización de proyectos y diversas actividades a las que anteriormente les dedicaba el tiempo justo y necesario. Al llegar el fin de semana, decidí trasladarme a mi pueblo para visitar a mis padres a los que hacía bastante tiempo que no veía y pasar el fin de semana junto a ellos.

A los pocos días de llegar a casa, el gobierno decretó el estado de alarma, lo que nos obligaba a permanecer en casa y salir solo en casos de extrema necesidad. En ese momento me alegré de haber tomado la decisión de venir a mi pueblo, ya que si no hubiese sido así estaría pasando la cuarentena sola en Sevilla y lo llevaría mucho peor. Lo que va de confinamiento, mi familia y yo lo llevamos en general bien. Hay ratos en los que estamos mejor y otros momentos en los que nos da un golpe de realidad, pero imagino que es algo que ocurrirá a todo el mundo dada la situación. Para combatir la monotonía y evitar que el día que entra sea igual al anterior y así sucesivamente, intento inventar algo nuevo para hacer y experimentar cada día. No obstante, esta situación de confinamiento me está enseñando cosas positivas como por ejemplo lo creativo que puede llegar a ser el ser humano con tal de no sumirse en el aburrimiento y la monotonía. También me está enseñando que si te lo propones, cada día puede ser un nuevo aprendizaje para crecer como persona. Aquí en casa estamos tomando todas las medidas de higiene posibles, ya que mi padre trabaja a diario como personal sanitario en una residencia de ancianos y debe extremar las medidas higiénicas y de prevención.

Estamos viviendo una situación difícil para todos, pero especialmente para los profesionales sanitarios, ya que son ellos los que se encuentran en primera línea de batalla. Cuando mi padre llega a casa después de cada turno, veo reflejado en sus ojos mucho miedo, no solo por contraer la enfermedad, sino por transmitirla a las personas ancianas con las que trabaja en la residencia (grupo de riesgo) y por poder traer la enfermedad a casa sin ser consciente de ello. Noto en él un desborde tanto físico como emocional constante. Imagino que es en esta situación en la que se encuentran todos los profesionales sanitarios que trabajan a diario para combatir esta pandemia. A pesar de la incertidumbre que conlleva todo este acontecimiento, he aprovechado el tiempo en finalizar el Trabajo de Final de Grado, he dedicado tiempo a hacer ejercicio, a formarme en la música, también he descubierto mis dotes culinarios, pero sobre todo y lo que es más importante, he dedicado tiempo a estar y conocerme más a mí misma. Sin embargo, cada día siento una lucha interna relacionada con esa incertidumbre y con el deseo de formar parte ese gran gremio como es Enfermería, profesión que me tenía enamorada, pero con toda esta situación aún más, pues todo esto hace que valore aún más lo sacrificada que es esta profesión, pero lo satisfactoria que puede llegar a ser.

Es en momentos así cuando realmente entiendes qué es la vocación por una profesión y que hay profesiones que es difícil llevar a cabo si no existe vocación, entre ellas Enfermería. Por otro lado, echo de menos llegar a casa los fines de semana e ir a visitar a mis abuelos (con los que mantenemos contacto por medio de vídeo llamadas), echo de menos a muchas personas de mi familia, echo de menos ver a mis amigos y el bullicio de gente por la calle, echo de menos acudir a las prácticas y aprender algo nuevo cada día. En definitiva, echo de menos la vida normal, la rutina del día a día. Para finalizar, espero que cuando toda esta situación pase y se vuelva de manera gradual a la normalidad, seamos mejores personas. Espero que este periodo nos sirva para aprender, para valorar lo verdaderamente importante, para cuidar de los demás y sobre todo para disfrutar de las pequeñas cosas que nos proporciona la vida. No me quiero despedir sin lanzar un mensaje de ánimo y fortaleza a la población en general, pero sobre todo a aquellas personas que continúan trabajando para que otros podamos permanecer en casa (en especial a los profesionales sanitarios). Sigamos luchando todos a una, que finalmente volveremos a brindar!

Cómo citar este documento
Gutiérrez Grueso, Mª Ángeles.  Volveremos a brindar. Narrativas-Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 08/05/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=943

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