Insoportable pandemia

“¿Y si meten en mi mochila algo más que la vocación y amor?”

Jesús del Río Moro
Enfermero. Unidad de Reanimación Cardíaca. Hospital Clínico Universitario de Valladolid, España.

Insoportable está siendo mi experiencia como enfermera en tiempos del Covid-19 Empezaré por el final. Sólo por las compañeras de mi turno en la Reanimación Cardíaca -convertida en UciCovid19- el título de este relato podría no haber sido éste. A ellas, siempre gracias. Me dan algo más, eso que algunos llaman «el arte de la suavidad». Tienen la virtud de una actitud abierta y acogedora que ayuda a llegar a los que están ante nosotros de manera afable, segura y eficaz. No me reconozco. La situación me está resultando insoportable.

En éstos ya más de 40 días, no hay tan sólo uno que a la pregunta de ¿qué tal vas? mi respuesta haya sido mal, estoy mal. Entro a trabajar sólo pensando en descansar y los días libres. Flaqueando de ver tanta desgracia. Cansado ya de todo (esto), del desamparo, de la falta de empatía por parte de tantos, de la desolación que produce la muerte. Después de esta pandemia seremos menos personas. Intento centrarme en el ahora, para el después quedan muchos muertos todavía. No es tiempo de quejarse. A pesar de los pesares -muchos-; cumplo con mi obligación: intento trabajar cómo mejor sé, con la mejor de las evidencias y a veces con una sonrisa. No soy ningún héroe ni tan siquiera un valiente.

Agotado emocionalmente hablando. Cuando los números pesan más que las personas, cuando la prisa sustituye a la prudencia nos/me está haciendo perder lo mejor de mi en el quehacer diario. Empiezo a estar muy cansado de tanto opinador que sin tener ni idea del ámbito sanitario habla sin despeinarse y sentando cátedra. Me conocéis y si no hago no digo y lo que si hago es partirme la cara en cada jornada laboral; como para aguantar monsergas. Cansado de ver como hay test para según qué profesionales y, por tanto, en muchos casos no tener la posibilidad de confirmar si realmente estamos contagiados o no, con el riesgo que esto supone para nosotros, para nuestras familias y para los pacientes. ¿Es tanto pedir que de una vez por todas nos protejan como es debido?, por ejemplo dotando del número y calidad necesarios los equipos de protección individual.

INSOPORTABLE la falta de sentido común. ¿Por qué las cosas que suenan con tanta sensatez se interiorizan con tanta dificultad en las organizaciones? CUIDEMOS a los profesionales y ellos cuidarán (mejor) de las PERSONAS, sencillo ¿no?. Es agotador. Nos ningunean. Nos tratan como números. Pocos nos cuidan. ¿Y si meten en mi mochila algo más que la vocación y amor? No quiero que sólo agradezcan mi esfuerzo presente, imaginar que cuando esto pase, las enfermeras volveremos a ser las grandes olvidadas de este país. ¿De qué nos habrá servido estar en primera línea? Ya nada volverá a ser como antes. Y si gana la derrota, habrá que volver a comenzar. ¡Cuántas veces estos días nos ha faltado la FUERZA para RESPIRAR! Me ha tocado recorrer un camino largo y muy penoso; he detenido el paso. Y cómo empezaba, gracias compañeras; me queda la energía de todas vosotras, las compañeras de quienes desde la trinchera me contagiáis de un entusiasmo sin igual.

Cómo citar este documento
del Río Moro, Jesús. Insoportable pandemia. Narrativas-Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 02/05/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=903

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