Ayudemos a la naturaleza

“Vendrán virus más peligrosos y solo un ecosistema saludable nos salvará”

Concepción Germán Bés
Departamento de Enfermería, Universidad de Zaragoza, España

Estoy en la cuarta semana del confinamiento en casa y con mi pareja y me siento privilegiada de tener espacio y estar con mi querido compañero de vida. Estoy jubilada activa, ya que colaboro en docencia e investigación pero no en la primera línea asistencial. Vivo el desconcierto que tenemos, creo, la mayoría de los humanos de este nuestro planeta Tierra. Es nuestro hábitat en el Universo, en el Cosmos, aunque con frecuencia nos olvidamos de esto.

En la década de los noventa del siglo pasado, mis compañeros de la entonces Escuela de Enfermería, en las celebraciones previas a la Navidad, me regalaron un diploma llamándome “Ecologista”. En ese momento era considerarte “persona rarita”. Yo me lo tomé con mucha ilusión y recuerdo que sus caras eran ambiguas, ya que por un lado se sorprendieron de que no me enfadara y por otro de que lo tomara bien cuando yo les dije “me halaga este diploma, gracias”. Tenían sus motivos para obsequiarme con ese regalo porque yo hablaba desde la Salud Ambiental en la asignatura de Enfermería Comunitaria, de la entonces Diplomatura. Los temas eran: “El aire y la salud”, “Agua y salud”, “Agricultura y Salud”, “El reciclado y Cómo hacer compost”. Se trataba de no comenzar con los clásicos problemas de Salud Pública, tales como: Contaminación atmosférica, accidentes de tráfico, etc., sino de primero comprender cómo es la vida en nuestro ecosistema tierra y por qué surgen los problemas de salud como contaminación, EPOC, ciertos tipos de cánceres, accidentes, enfermedades transmisibles, etc.

A ello añadíamos a medida que entramos en el siglo actual preguntas tales como ¿Por qué si ahora tenemos más medios de control de alimentos tenemos cada día más intolerancias alimentarias? ¿Qué pasa con los disruptores endocrinos? ¿Y con los cánceres? A mis clases tanto de grado como de máster he invitado a numerosos expertos tales como agricultores ecológicos, a biólogos catedráticos y catedráticas de Universidad y de IES, a varios ingenieros agrónomos, genetistas… con los que aprendían los estudiantes y aprendía yo. Libros que me marcaron como Nuestro futuro robado de Theo Colborn o La primavera silenciosa de Rachel Carlson.

En la última década construimos el Paradigma ecológico y holístico con la influencia de autores como Vandhana Shiva, que creó las granjas de semillas en la India para no perder las semillas tradicionales ante el avance de las mal llamadas semillas “mejoradas” y que son semillas manipuladas para que solo germinen una vez. Realmente son las semillas “terminator”, es decir, se han convertido en “semillas estériles” tras la manipulación genética. Están patentadas y los agricultores deben de pagar para poder sembrarlas. De forma que varían de precio según la situación del mercado, mercado que manejan las multinacionales.

¿Que relación guarda esto con lo que vivimos ahora? En el libro Notas de Enfermería y en la primera página, Nigthingale describe su concepto de enfermedad para después describir tu teoría del cuidado: «Comenzaremos tomando como principio general que toda enfermedad, en algún momento de su curso, es más o menos un proceso reparador, no necesariamente acompañado de sufrimiento. Un esfuerzo de la naturaleza para remediar un proceso de envenenamiento o de deterioro, que ha tenido lugar, semanas, meses, algunas veces años antes, pasando inadvertido, ocurriendo, pues, la terminación de la enfermedad mientras se realizaba el proceso anterior». A continuación añadía que «la misión enfermera era colocar al paciente en las mejores condiciones para que la naturaleza actúe sobre él».

¿Acaso la naturaleza del 2020 no es capaz de ayudarnos? Fernando Valladares, del CSIC, nos habla en su vídeo de 14 minutos de 23 Coronavirus, un desafío a nuestro modelo social (https://www.youtube.com/watch?v=hENe_R_Xfmw). Calcula que 3000 millones de personas estaremos confinadas por el coronavirus. Resumo su vídeo: el coronavirus afectará a varios millones de personas en 2020. En un momento dado el virus pasó de un animal al ser humano, es lo que se llama zoonosis. Vacuna. No hay sistema sanitario ni militar capaz de protegernos como lo hace la naturaleza. La OMS dijo hace tiempo “que no estamos preparados para una gran pandemia y también que habrá más”. El efecto protector de la naturaleza se conoce hace tiempo por los científicos, en las zoonosis hay varias especies en animales y plantas y que pase al ser humano es probable cuando cambia la biodiversidad y le infecte. Estamos llevando la vida a su sexta extinción, desaparece a 1000 veces más rápida que la extinción natural de especies. Solo conservamos las que nos interesan y vamos camino de la sexta extinción. Bosques simplificados que apenas nos protegen de las zoonosis. Los murciélagos rabia Ébola, son inmunes a muchos virus y muy peligrosos para nosotros. Regulan la naturaleza, controlan vectores de la malaria, los mosquitos, es dudosa que sea causa del Covid, pueden ser especies intermedias. Los pangolín malayos tenían virus semejantes a los de la pandemia actual. El polvo del desierto, las partículas de la contaminación atmosférica, actúan de autopista para el virus que puede extenderse por todo el planeta.

Estamos ante un gran fracaso. Debemos evitarlo y la única prevención posible es rodearnos de ecosistemas saludables. Repensar nuestra relación con la naturaleza y nuestro sistema socioeconómico. Vivir de espaldas a naturaleza es inviable. A eso sumamos que el 1% tiene el mismo dinero que el 99% de la humanidad. Pobreza extrema que usa animales que pueden tener zoonosis y se expande a los ricos que pueden transportar involuntariamente en zapatos, ropas… En suma: desigualdad social, pérdida de biodiversidad y globalización. Nos concebimos como algo diferente y separado de nuestro ecosistema. Somos inmensamente ciegos a nuestra manera de ver el mundo. ¿Qué tiene que ocurrir para que cambiemos nuestra mirada y nuestros hábitos globales? Vendrán más virus y puede que más peligrosos. Solo una naturaleza rica nos salvará. Mimemos los ecosistemas que nos rodean. Mancuso en su libro reciente “La nación de las plantas” explica que estas tienen increíbles formas de adaptación a los problemas porque no pueden moverse. Los animales huimos ante los problemas. Las necesitamos. Si nos vamos a otro planeta llevémonos plantas.

Retomando a Florence, cuidar es colocar a la persona enferma en las mejores condiciones para que la naturaleza actúe sobre ella. Así que quizás serán algunos de nuestros mensajes claves: (1) recuperemos la naturaleza para contar con su fuerza sanadora; (2) promovamos los cuidados básicos; y (3) desarrollemos nuestros cuidados de seguridad, bienestar, y autocuidado en el mejor ambiente posible.

Cómo citar este documento
Germán Bés, Concepción. Ayudemos a la naturaleza. Narrativas-Covid. COVIviendo [web en Ciberindex], 23/04/2020. Disponible en http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=729

Una versión de esta narrativa ha sido publicada como
Germán-Bés, Concepción. Vendrán virus más peligrosos y solo un ecosistema saludable nos salvará. Index Enfermería. 2020; 29(1-2): e52558. Disponible en: http://ciberindex.com/c/ie/e52558

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