La trascendencia de enfermería en México en tiempos del Covid-19.

“Algunos dieron su vida por la humanidad y otros continuamos sin descansar hasta que tengamos un mundo mejor”

José Cruz Rivas Herrera
Enfermero. Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, Universidad Nacional Autónoma de México.

Sin lugar a dudas el ser enfermero o enfermera al día de hoy, es una profesión que ha renacido por su importancia y transcendencia en esta epidemia de Covid-19; pareciera que fue ayer cuando deambulaba por el hospital, al parecer sin un sentido claro, en ocasiones hasta decepcionado de los sistemas sanitarios existentes, las pocas oportunidades para el crecimiento laboral en algunas instituciones. Me toco platicar con compañeros sobre lo que les significa la enfermería para ellos y, vaya sorpresa que me llevaba para algunos la profesión solo significaba una labor heredada, -mi mamá es enfermera y trabaja en tal hospital, por eso yo soy enfermera- me preguntaba y entonces donde quedó la convicción, el sentido a la vida y la importancia de dar un servicio, ayudar a nuestros semejantes, preocuparme por las personas, etc. Para otros, les significa el sustento económico, el no haber podido transitar por otras carreras y desafortunadamente por circunstancias no clara habían quedado en esta profesión; otro ejemplo quizá de la poca empatía a la labor tan importante que tenemos: la conservación y transformación de la vida, asegurando la continuidad con seguridad y calidad a la misma, ya lo comentaba Collière en algunos de sus escritos que nos legó.

Tuvo que llegar el fatídico diciembre de 2019, creo que no habrá persona en el mundo que se olvide de China, su ciudad Wuhan, los supermercados, los murciélagos y toda la incertidumbre que se creó alrededor de los orígenes de la pandemia, quizá en México solo eran noticias como tantas otras más, sin embargo, fue en el mes de febrero cuando se detecta el primer caso de un mexicano procedente de Italia. Si me preguntan su importancia, ninguna; recuerdo que vi ese día la noticia por televisión y francamente pensé que no llegaría a impactar en México, que curioso somos siempre pensamos que las desgracias les pasa a la demás gente y que a nosotros nunca nos pasará, creo que es una característica del ser humano, pero bueno llegaría marzo y abril y con ellos las noticia que nunca en la vida había escuchado y no lo podía creer, se declaraba cerrar escuelas, mercados, cines, gimnasios, parques y todos aquellos lugares que se habrían al público. Por un momento pensé y mi familia, mis hijos -que va a pasar- como vivir así, encerrados en casa, pasaron miles de preguntas sobre mi cabeza las cuales a la fecha todavía no soy capaz de encontrar respuesta.

Me dedico a la docencia en una universidad y a la vez me mantengo activo como enfermero en un hospital, en lo que respecta a ejercer las actividades de enseñanza desde la casa si que fue un verdadero reto, no estábamos los docentes preparados para escenarios como este y podría asegurar que lo mismo pasaba con todo el sistema educativo del país, si alguien me pregunta si conocía la plataforma Zoom, no me da pena confesar que gracias a la pandemia la conocí y muchas otras herramientas que me han permitido cumplir con mis actividades de profesor de manera virtual, sin los percances que iban saliendo y hasta la fecha se siguen dando, entre los más importantes es la poca pericia que se tiene al manejo de las TIC´s, que es una verdad absoluta, los alumnos por mucho nos llevan la ventaja.

Pero bueno, no quiero perderme en un mundo de palabrerías y dejar sin sentido el relato, como enfermero sí que ha cambiado mi forma de ver la enfermería, me siento incluido y honrado de ejercer esta noble profesión. Realizo actividades administrativas como supervisor de velada, que, aunque el hospital donde laboro no se nombró “hospital covid” por ser un hospital de subespecialidad (pacientes oncológicos) quiero pensar, si nos llegaban pacientes con la infección por el virus SARS-CoV-2 más el diagnóstico oncológico. Recuerdo al inicio una desorganización total, todos los departamentos daban indicaciones y sacaban comunicados, un desorden total; luego llega el caos, personal administrativo, intendencia, servicios generales, área médica y paramédica empezaron a presentar los primeros casos de contagio y con esto le siguió la desbandada de personal, algunos por ser personal de alto riesgo como por ejemplo la edad, tener alguna enfermedad crónico degenerativa, obesidad y algunos más simplemente se fueron por temor y a esto le sumamos que las escuelas dieron la indicación de retirar a estudiantes y pasantes de enfermería; simplemente la atención de los pacientes quedo a merced del personal que se había quedado. Aquí surge mi primera duda, el abandonar el hospital, así como lo hicieron mis compañeros e irme a proteger a mi familia, por primera vez en la vida pensar solo en mi beneficio propio y olvidarme que soy enfermero; francamente me siento satisfecho y orgulloso de haber encontrado la mejor respuesta; que mi labor es ser una persona de cuidado, que esta actividad abandere mi esencia de persona humana y nunca me arrepentiré de haber tomado esta decisión, la cual si fue dura, recuerdo que en el día a día me encomendaba a Dios al salir de casa e ir conduciendo el coche rumbo al hospital, no voy a negar que en más de una ocasión al enterarme del fallecimiento de algún compañero infectado por Covid-19 me daba miedo y pasaban por mí los fantasmas de renunciar e irme a casa, pero el ver la necesidad de manos y como lo había mencionado ocupo un puesto de supervisor de enfermería y aunque parezca increíble para tu personal eres el líder, el guía que los llevara de la mejor manera a realizar su trabajo, la atención de los pacientes; entonces con esa responsabilidad sobre mi espalada tampoco les podía quedar mal a mi grupo de enfermería.

Así pasaron los días y meses y las cifras de contagios subía y subía cada día más parecía que esto nunca iba a acabar, pero al mismo tiempo la labor del personal médico y de enfermería se engrandecía cada vez más, no fue solo una ocasión en la que a través de medios de comunicación masiva como televisión, radio y redes sociales se agradecía la participación de todo el gremio de salud y en especial a enfermeras y médicos, lo que nunca había pasado no solo en México sino en el mundo entero. Recuerdo que en una ocasión una compañía de chocolates muy famosa a nivel internacional, pero que tiene aquí varias sucursales tuvo a bien regalar chocolates a todas las enfermeras del hospital en agradecimiento a la labor que se estaba teniendo con los pacientes.

Situaciones como esta y muchas más fueron una respuesta que esta pandemia trajo a esta disciplina, el reconocimiento al personal de enfermería. Hoy afortunadamente las cifras de contagio están bajando, nuestros compañeros que se habían retirado ya regresaron, algunas actividades están regresando a la normalidad y algunas otras lo están haciendo con medidas de precaución, parece que dentro de poco la pandemia pasara a ser parte de nuestra historia y posiblemente quede como un dato estadístico epidemiológico pero, lo que nunca se le olvidará al mundo entero fue la participación de enfermeras y médicos que lucharon para combatir este virus, algunos dieron su vida por la humanidad y otros continuamos sin descansar hasta que tengamos un mundo mejor.

Cómo citar este documento

Cruz Rivas Herrera, José. La trascendencia de enfermería en México en tiempos del Covid-19.
Narrativas-COVID. Coviviendo [web en Ciberindex] 30/09/2021. Disponible en:  http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=2360

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