La contradictoria respuesta de los profesionales sanitarios en situación de pandemia

“Los veo salir exhaustos, deshidratados, con la cara llena de sudor y marcada por las protecciones obligadas”

Belén Esteban Vílchez
Jefa de Bloque de Cuidados Críticos y Urgencias, Hospital Universitario San Cecilio. Granada, España

Soy enfermera de profesión y hasta que empecé en la gestión (apenas tres años), la mayor parte de mi trayectoria la he ejercido como enfermera de urgencias. Por ello estoy acostumbrada a situaciones estresantes y que nada te esperas. Pero la situación actual de pandemia de coronavirus en el hospital me ha hecho reflexionar sobre los distintos comportamientos de los profesionales.

Actualmente ejerzo como jefa de bloque de servicios especiales, UCI, Urgencias y Hemodiálisis, y la vivencia de la pandemia en cada servicio está teniendo connotaciones distintas. Me sorprende que siendo profesionales sanitarios todos, las reacciones a esta situación sean totalmente distintas y contradictorias, cuando deberían ser de la misma manera, pues todos trabajamos por y para los pacientes, cada uno desde nuestro ámbito.

En una de mis unidades se ha dado el primer caso de una profesional con coronavirus positivo, y hay reacciones varias que me han dejado impactada. Una enfermera, que no ha tenido contacto con el profesional afectado, ya que habitualmente desempeña su labor en una consulta del área, se niega a entrar en la sala donde días antes ha trabajado aquella profesional, aun cuando la unidad se había limpiado y desinfectado correctamente. Esto ha producido una sobrecarga al resto de sus compañeras por falta de los profesionales que medicina preventiva ha tenido que mandar a casa en cuarentena, por ser contacto estrecho de un caso positivo. Al día siguiente presenta un parte de baja a la supervisora de la unidad.

Por el contrario, los profesionales que más contacto han tenido con la profesional afectada y que preventiva ha mandado a su casa, tras varios días de no presentar síntomas, han solicitado la reincorporación al servicio con un gran sentido de la responsabilidad y dedicación.

Y me pregunto ante esta situación, ¿se puede permitir a un personal sanitario esta reacción, cuando se supone que somos los más preparados para tratar estas situaciones?, ¿acaso no hemos estudiado todos la misma profesión?, ¿tan rápido se nos olvidan las cosas aprendidas que tenemos que tener muy inculcadas como profesionales sanitarios que somos?, ¿tan poderoso es el miedo, que nos impide actuar con responsabilidad y coherencia?

La percepción de la enfermería en algunos casos es que la actitud de facultativos es intentar tener ellos el menor contacto con pacientes positivos, dejan a la enfermería en primera línea, y evitan acercarse al paciente. Y me pregunto, ¿acaso el tratamiento de los pacientes ha cambiado?, ¿son conscientes que trabajamos con pacientes y por tanto, con la enfermedad?, ¿dónde está la responsabilidad y profesionalidad?, ¿solo a las enfermeras se les exige que estén con el paciente, o es que solo a las enfermeras les importan verdaderamente los pacientes? Ya que son las que están a pie de cama respondiendo sus dudas e inquietudes, escuchando sus miedos, angustias, ansiedades, solventando sus problemas, etc. ¿Es que solo las enfermeras están preparadas para afrontar estas situaciones?, o ¿es el miedo lo que nos mueve, en lugar de la razón y la ciencia? Se supone que somos profesionales sanitarios y debemos tener como base para nuestras actuaciones la mayor evidencia posible en nuestro quehacer diario. ¿Qué diferencia verdaderamente a la enfermería de algunos facultativos, solo los años de estudio o hay una condición humana distinta en ambos casos?

Tratamos continuamente pacientes que suponen mayor riesgo para los profesionales, de enfermedades más contagiosas y peligrosas, como meningitis, tuberculosis, etc., y no actuamos con nerviosismo ni cuestionando todo tipo de actuaciones, ¿por qué?, ¿qué diferencia a esta enfermedad? ¿Es toda la información que se recibe, la mayoría de las veces por canales no oficiales?, ¿son las redes sociales que convierten lo más insignificante en algo alarmante sin fundamento?, ¿hemos dejado de ser profesionales sanitarios para ser solo personas que se encuentran ante una situación distinta?

Por suerte la gran mayoría de los profesionales, en esta situación tan difícil, distinta y complicada, están a la altura de las condiciones y responden con gran sentido de dedicación y profesionalidad. Desde el principio están tratando a los pacientes tanto sospechosos como infectados, han sabido asumir los cambios y adaptarse a la nueva situación, aportando ideas y su granito de arena, para que la atención de nuestros pacientes sea la mejor posible.

Hemos tenido que sacar a profesionales con experiencia en UCI de su zona de confort (de los servicios donde trabajaban antes de la pandemia) y en una mañana exprés se les ha dado un curso de reciclaje en UCI, y han empezado a trabajar en la unidad, de un día para otro, con gran responsabilidad y dedicación. Han pasado a tener que trabajar con un equipo de protección individual (EPI) que ante todo no es nada cómodo, que dificulta en parte la atención al paciente, haciendo toda técnica o tarea más laboriosa. Han sabido adaptarse a los cambios protocolarios necesarios, pero están siempre al lado del paciente para todo aquello que necesite. Se meten en su traje y se pasan horas con él, para amortizarlo lo más posible, y tras ello los veo salir exhaustos, deshidratados, con la cara llena de sudor y marcada por las protecciones que deben de llevar. Y a pesar de todo se les escapan las lágrimas al ver la reacción de los pacientes cuando se les da la oportunidad de hablar, a través de una tablet, con sus familiares que llevan muchos días sin poder ver.

Estoy viviendo cómo hay profesionales que han aprovechado la menor ocasión para quitarse de las zonas conflictivas a través de Medicina Preventiva, y cómo otros, en la misma situación permanecen en sus puestos de trabajo con gran dedicación y esfuerzo, o solicitando reincorporarse donde sea para poder ayudar. ¡Qué sorprendente la generosidad y el buen hacer de estas personas y qué suerte poder tenerlas en los equipos de profesionales!

También hay profesionales que, aún en esta situación tan delicada y excepcional, pretenden conseguir logros personales o profesionales para cambiar situaciones que aun sin sentido llevan reclamando tiempo. Ahora aprovechan la situación para ello, alimentando sus egos, sin mirar el bien del paciente, sino el suyo propio. Y en cambio otras que afortunadamente son la mayoría, que solo miran dar el mejor servicio posible, adaptándose lo mejor que pueden a las nuevas circunstancias para proporcionar la mejor asistencia posible a nuestros pacientes, que son la esencia de nuestra existencia como profesión. ¿Se debería permitir esto?

Mi experiencia en esta situación, desde mi puesto actual, es que cuanto menos contacto con pacientes Covid-19 + tienen los profesionales, más miedo y más histeria se tiene a tratarlos. Y los que desde el primer día tratan con los pacientes con mayor carga viral y más infecciosos, mayor responsabilidad y compromiso. ¿Por qué?, ¿acaso no son profesionales sanitarios tanto unos como otros?, ¿a qué se debe ese cambio en el comportamiento tan distinto?, ¿es la rutina de no tener que tratar habitualmente con pacientes infecciosos lo que nos hace tener un comportamiento tan distinto, olvidándonos de las medidas habituales y esenciales para tratar a este tipo de pacientes, aunque deberíamos actuar de la misma manera como profesionales sanitarios que somos?, ¿es la ignorancia o la inexperiencia de tratar estos pacientes lo que nos limita a actuar tan diferentemente a unos profesionales de otros?

Mi deseo, como el de la mayoría, es que esta situación pase lo antes y lo mejor posible, pero se me plantea la cuestión moral: ¿deberían verse recompensados de alguna manera aquellos profesionales que en estas circunstancias adversas, han sabido estar a la altura? Y los que por el contrario no han sabido estarlo, y han eludido su responsabilidad, ¿deberían igualmente verse afectados por las consecuencias de este comportamiento tan nefasto? Será posible, o solo les quedará la satisfacción personal y profesional de haber estado a la altura que las circunstancias han exigido.

Cómo citar este documento
Esteban Vílchez, Belén. La contradictoria respuesta de los profesionales sanitarios en situación de pandemia. Narrativas-Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 19/04/2020. Disponible en http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=233

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1 comentario en “La contradictoria respuesta de los profesionales sanitarios en situación de pandemia

  1. Que buena reflexión se desborda en tiempos de crisis, que permite que salga lo mejor pero también lo peor que tenemos en nuestro ser, así es en muchos lados, pero yo me quedo con los mas responsables y comprometidos que de esta narración sirva para poder reflexionar en lo esencial de nuestra profesión, y yo creo y estoy convencida que es el amor, a la vida, a la salud, al bienestar de la gente que nos necesita. Felicidades por esta valentía de decir lo que vives y por compartir, es un acto también de amor.

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