Tropiezos con el Covid 19

“Era un sentimiento de miedo, al pensar que su madre podría morir”

Verónica Santín Huerga
Estudiante. Universidad de León, España.

Era 8 de enero del 2020, después de haber pasado unas felices, familiares y típicas celebraciones navideñas, Salomé preparaba la rutina diaria para comenzar con energía su rutina diaria: despierta a la niña, desayunos, vestirse los más rápido posible, guardería y al trabajo. Salomé es una madre soltera de una niña de 2 años y directora de una exitosa policlínica de 10 años de antigüedad. En aquel tiempo, se escuchaba de manera muy lejana algo en la televisión relativo a un virus que había en China, pero Salomé tenía una idea de que en el país Chino cada poco estaban con virus raros entre sus ciudadanos, que tienen mucha contaminación, comidas imposibles y en su cabeza estaban las imágenes de la normalidad de la población China de ir habitualmente con mascarillas por la calle. Aquel mes, cada vez se escuchaba con más intensidad algo de un virus de China, pero China está tan lejos de España, que ¿por qué habría de preocuparse? Pero Salomé, que era bastante curiosa se empezó, en Febrero del 2020, a preguntar e informar sobre lo que estaba sucediendo con este virus de China, porque lo que más primaba en su vida, además de su hija y su familia, era su clínica, la seguridad y la profesionalidad de estar al día de todo lo que ocurre que pudiera influir negativa o positivamente en su ámbito profesional. Pero la información que encontraba le daba una tranquilidad en cuanto al virus, ya que se parecía a la gripe.

A principios de febrero del 2020, la madre de Salomé cayó enferma con una gripe muy fuerte que le duró un mes, estaba muy preocupada ya que nunca había visto a su madre tan enferma; su padre y su hermano estuvieron en cama con dolor muscular y de huesos durante una semana pero sin más complicaciones. Salomé diariamente iba a casa de sus padres para ayudar en la compra, en las comidas, en la limpieza y a comprobar que estaban sus familiares en el camino de la recuperación de esa tan típica gripe común de la época que finalmente la superaron todos ellos sin ningún problema aparente. A principios de marzo del 2020 con más fuerza se escuchaba más cerca la gripe de China, casos en España y las noticias que venían de Italia generaban mucho miedo, y la verdad que Salomé se empezó a obsesionar con la limpieza de su lugar de trabajo, olía a lejía nada más abrir la puerta principal, guardaba una distancia con sus queridos pacientes, los citaba muy espaciados y no se quitaba su habitual mascarilla que le protegía de las partículas y aerosoles que genera su profesión. Los pacientes comentaban que era una exagerada, que ese virus era una gripe normal, que en España había una sanidad de lujo y que a nosotros no nos pasaría lo mismo.

A su vez, los trabajadores de la clínica estaban muy agobiados con la situación, cada vez les llegaba más información de lo que realmente podría hacer ese virus en las personas que atacaba, tenían miedo de ir a trabajar, les generaba ansiedad estar en la clínica, atendía de una forma distante y arisca a los pacientes como si estuvieran todos contagiados, el buen ambiente de su equipo se estaba perdiendo y a veces surgían discusiones debido a la gran tensión que provocaba el Covid 19. A Salomé se le estaba empezando a desestabilizar totalmente su tranquila vida, y entonces saltó la noticia que a partir día 14 de marzo del 2020 España estaba en estado de alarma, y solo estaría en funcionamiento los servicios esenciales, entre ellos su policlínica sanitaria.

Entró en pánico, porque no entendía nada de la situación sanitaria, no comprendía que los servicios públicos de salud españoles estuvieran saturados si era impensable para ella, el por qué moría tanta gente como si 3 aviones al día se estrellasen, y encima ella tenía que tener su policlínica abierta para urgencias. ¿Cómo iba a atender a su hija si tenía que tener la clínica abierta?, ¿cuándo podría volver a su familiares y amigos?, ¿qué era los más conveniente para sus trabajadores al no querer exponerles a esto tan desconocido para ella, pero a la vez tener que atender urgencias? Por lo cual Salomé, dentro de su crisis personal y profesional, no le quedó más salida que comenzar a tomar lo que era para ella las decisiones más importantes en ese momento de su vida: quitar todas las citas de sus pacientes, enviar a sus empleados a casa para evitar contagios en la clínica, y cerrar temporalmente la policlínica hasta que todo empezara a mejorar, a sabiendas de las repercusiones económica y social negativa que para ella iba a suponer. Salomé, después de tomar estas difíciles decisiones a día 12 de marzo de 2020, cayó en un estado de ansiedad, depresión y a su vez se empezó a encontrar mal, con dolor de cabeza, dolor muscular y con décimas de fiebre. Aunque su clínica estuviera cerrada, su hija de 2 años, llamada Amelia, dependía solo de ella, no había guardería, la niña no se podía quedar con los abuelos, ni con los tíos, solamente estaba ella para poder atender sus necesidades. Amelia se puso mala durante dos días con un poco de fiebre, y Salomé automedicándose y sacando fuerzas de donde apenas había, intentaba cada día hacer que a su hija no le faltara nada…comidas, limpieza, entretenimiento…fue una semana horrible para ella, pero pasados 6 días comenzó de nuevo a sentirse bien. Pero empezó a tener dudas: ¿qué es lo que les había pasado a su hija y a ella esa semana?, ¿sería por el estrés de la situación vivida y las decisiones tomadas?, ¿pudo ser el Covit 19?, ¿y si la gripe que tuvo su madre y el malestar de su padre y hermano hubiera sido el coronavirus?, ¿podrían estar contagiados sus empleados?, ¿y todos aquellos pacientes que pasaron por su lugar de trabajo durante aquel fatídico mes?

Era ya abril del 2020 cuando ya por fin se podían pagar pruebas en laboratorios privados para poder resolver todas esas dudas que no paraban de rondar en la cabeza de Salomé. Su familia y sus empleados, se sometieron test serológicos, y solamente la única que tenía anticuerpos del Covit 19 era su madre. Entonces, ¿cómo podía ser posible eso?,¿ solo su madre, viviendo tres personas en la misma casa?,¿solo su madre yendo ella cada día a esa casa a intentar ayudar en lo posible, cuando su madre estaba contagiada de ese virus? era un sentimiento de miedo, al pensar que su madre podría haber perdido la vida como miles de personas que habían estado infectados por el coronavirus, y de alegría al saber que el resto de sus seres queridos y empleados habían estado libres de este maldito virus.

Quizás todas las medidas que Salomé había estado tomando desde febrero del 2020 habían resultado o quizás no era el momento que el Covit 19 aún les atacara a todos ellos.

Cómo citar este documento

Santín Huerga, Verónica. Tropiezos con el Covid 19. Narrativas-COVID. Coviviendo [web en Ciberindex] 09/12/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1900
 

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