El mundo Virtual, un nuevo escenario de la visibilidad del Cuidado Enfermero

“Hemos sobrevivido ésta pandemia y que cada una desde el lugar donde nos encontremos seguiremos siendo enfermeras”

Vilma Candelaria Yarasca Quispe
Servicio de Cirugía Cardiovascular, Instituto Nacional Cardiovascular INCOR (Perú)

Era una mañana de aquellas en donde habíamos acordado para encontrarnos como solíamos hacerlo después de una salida de guardia nocturna del hospital; porque a pesar de trabajar en distintos hospitales de alta complejidad, la amistad había perdurado durante muchos años; y allí estábamos conversando del día a día en el hospital; y almorzando en un restaurante de la capital, y es allí donde escuchábamos las noticias internacionales del Covid – 19 en Wuhan y veíamos incrédulas a través de aquella pantalla del televisor muchas muertes que ocurrían, el uso de las mascarillas de las personas que se movilizaban en las calles, así como en el transporte público; y todo ello lo veíamos tan lejano, tan distante, de que ésta epidemia llegaría a nosotros, llegaría a Latinoamérica. Transcurrió menos de un mes, después de aquella plática y no presagiamos que ya no nos volveríamos a reencontrar como aquella vez. Llega el 11 de marzo y con ella se empiezan a recibir las noticias a través de los medios de comunicación que nos informaban que ya teníamos un primer contacto positivo y las medidas de contención en nuestro país se avizoraban tan raudas y fuertes. Es allí que enfermería empieza a dar un giro trascendental de visibilidad del cuidado enfermero en el paciente, familia y/o comunidad; ésta visibilidad de vocación de servicio que va mas allá de su entorno familiar, de sí mismas, comprometidas con su vocación de servicio, ésta vocación que rompe los paradigmas ideales de una enfermera para dos pacientes en Unidades criticas; convirtiéndose en una enfermera para 8 a 10 pacientes; pero ya no se habla de números, sino de aquellos cuidados invisibles, que no están registrados en una hoja de monitoreo de enfermería, en un kardek, sino de aquellos cuidados invisibles que emergen en ésta pandemia, dónde la enfermera muy a pesar de sus angustias, brindaba en aquellas horas de sudor intenso ,falta de aire, sensación de ahogo, sensación de sed y deshidratación, la visión borrosa al empañarse los lentes de protección; aún asi seguían en primera línea de batalla frente a ésta pandemia.

Y es aquí en plena pandemia donde surgen los entornos virtuales una herramienta de empoderamiento y visibilidad del actuar de enfermería, pero también una ventana de autoayuda y confraternidad, es decir se confluyen la necesidad de actualizarse a través de los conocimientos científicos y la producción científica frente a lo nuevo que vivíamos, y a su vez frente a lo que vivenciábamos cada una de nosotras desde el lugar donde nos encontrábamos en ésta pandemia. La creación de espacios digitales, de grupos a través del whatsApp también fue uno de nuestras herramientas de ayuda y cooperación mutua entre nosotras en los tiempos por la pandemia y en el pico más alto de infección por el covid-19, la ayuda a través de este medio fue realmente impactante. Unas necesitaban lugares donde proveían oxigeno medicinal, otras solicitaban hospitales y clínicas para internamiento ya que era tan difícil disponer de una cama vacante, medicinas donde encontrarlas, asi como también que hacer en ese momento >cuando un ser querido había fallecido en el domicilio; recibir aquellas llamadas de amistades tan queridas perdiendo a su madre y/o padre, perdiendo a un amigo o amiga, o ayudando ellas mismas y trasladando a sus vecinos y familiares a un centro asistencial fue tan duro y cruel que nos ha dejado ésta pandemia. Pero todas nos ayudábamos en información, lugar, procesos; desde aquella línea o ventana virtual, todas éramos una unidad fortaleciéndonos día a día.

El Cuidado invisible a pesar de no poder ser medidos y que fue ello una condicionante de su invisibilidad durante muchas décadas, ésta pandemia permitió también visibilizar dos escenarios distintos del cuidado de enfermería hacia el sujeto de cuidado. Un primer escenario donde el cuidado enfermero a pesar de llevar consigo un equipo de protección personal puesto; trascendió y cristalizó la importancia del cuidado invisible; cómo el estar allí con el paciente, la escucha activa y aprendimos a sonreír a través de nuestras miradas, de acomodarle su almohadilla, de decirle “estamos contigo”,”saldrás muy pronto, tu familia te espera”. Y el otro escenario de cuidado invisible se encuentra entre las mismas enfermeras en aquella ventana virtual que nos permitió conectarnos con diferentes enfermeras y enfermeros de diversas partes del mundo que nos permitió empoderamiento y reconocimiento de nuestra ardua labor entre nosotras mismas y por nuestros pacientes frente al mundo. Estos cuidados invisibles ayudaron a mejorar la recuperación de su salud y la calidad de vida de nuestros pacientes y de nosotras mismas.

En aquella ventana virtual, en este nuevo escenario es donde hoy me encuentro, como líder de una asociación científica de enfermería, como espectadora y expectante de lo que está por venir, no fue fácil vivir toda ésta etapa de aquellos meses y estar allí atenta a una llamada o mensaje de voz de quien necesitaba ayuda; pero hoy nos sentimos más fuertes y fortalecidas y sobre todo más humanas. El cuidado invisible, es hoy visible ante el mundo entero, aquello que no era medible, hoy el mundo lo ha medido y lo ha sentido en sus corazones; y sobre todo, también se vino a quedar con nosotros para seguir transformando vidas, para seguir transformando nuestros cuidados como una ciencia humana del cuidar hacia los demás. Aquella amiga entrañable está detrás del hilo telefónico, ya no podemos compartir nuestras vivencias de nuestro día a día en el hospital en una mesa de un restaurante de la capital como hace 10meses atrás, sin embargo cada día de los meses aquellos nos hemos comunicado virtualmente; no será lo mismo, pero ha sido una nueva forma de darnos mutuamente ese soporte emocional que todo ser humano necesita. Pero lo que sí sabemos es que después de aquellos meses, hasta hoy; hemos sobrevivido ésta pandemia y que cada una desde el lugar donde nos encontremos seguiremos siendo enfermeras, seguiremos ayudando, y confraternizando, seguiremos siendo enfermeras guerreras con vocación.

Cómo citar este documento

Vilma Candelaria Yarasca Quispe. l mundo Virtual, un nuevo escenario de la visibilidad del Cuidado Enfermero. Narrativas-COVID. Coviviendo [web en Ciberindex] 05/01/2021. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1870
 

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