Enfermera novata en la consulta de neumología infantil en pandemia por CoVid-19

“Manos limpias, manos que salvan vidas”

Mª Fuensanta Vivancos Belmonte
Enfermera. Neumología Infantil /Unidad de Fibrosis Quística. Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, Murcia, España.

En plena pandemia por CoVid-19 la consulta de neumología infantil del hospital donde trabajo se va a quedar sin enfermera. La compañera más veterana se va a otro centro por concurso de traslados, la otra enfermera de la consulta, está de baja (no por contagiarse); así que voy a ocupar el puesto de la enfermera con más experiencia. Ajena al materno infantil, pues en 14 años de experiencia nunca he desarrollado mi actividad asistencial con niños, tengo 2 días para aprender el desarrollo de la consulta, la gran lista de actividades específicas y el funcionamiento de las medidas y protocolos antiCoVid. Por suerte no estaba sola, ya que esos 2 días estaba aprendiendo con la compañera a la que iba a sustituir.
Cuando llego a la consulta todo es nuevo para mí. Pasillos vacíos, carteles que indican que se permite una bancada por familia, otros en los que pone que sólo se permite un acompañante por paciente, puntos de acceso con control de temperatura y gel hidroalcohólico, marcas en el suelo delimitando circuito de entrada y salida a las consultas, ludoteca cerrada, se insiste en que no haya gente en los pasillos, hay más silencio de lo normal… Una mezcla de sentimientos me invade: incertidumbre (no sólo por el cambio de trabajo), nostalgia (por lo que sería en otros tiempos: las risas, las carreras y el desorden entrañable de los niños, miedo al contagio (de los pacientes que voy a atender, de mi familia y el mío propio), expectación y ganas, muchas ganas de aprender.
Aunque la carga asistencial ha disminuido, muchos pacientes respiratorios con el confinamiento se han sentido mejor y no han tenido crisis e incluso me atrevería a decir que no querían venir a consulta. Sin embargo cuando llegué las asistencias se estaban normalizando, aunque también se hacían muchas llamadas telefónicas, hay actividad asistencial todos los días: espirometrías, recogida de exudados faríngeos, sello de port – a – cath, control de saturación de oxígeno, administración de tratamientos, pruebas de genética para el diagnóstico de fibrosis quística y educación para la salud (enseñanza y adiestramiento en el manejo de inhaladores, enseñanza en el manejo de infusores para el tratamiento domiciliario de medicación,…) entre los más frecuentes
Me di cuenta de que el funcionamiento de la consulta había cambiado: se confirmaba la cita por teléfono antes de la visita, una vez en las consultas tienen que sacar número, se les llama por la pantalla de la sala de espera, antes de entrar se les acompaña al punto de lavado de manos, tras éste se les da gel desinfectante y se realizan las pruebas o actividades. Todo ello, con mascarilla, pantalla protectora y bata, lavado de manos antes y después de tocar cualquier aparato y uso de guantes en algunos casos. Se le recuerda al paciente que sólo se quite la mascarilla cuando esté en la cabina y vaya a realizar la espirometría,(siempre se les dice: “sólo se quita la mascarilla para soplar”), recogida de muestra, etc…También hay que desinfectar los aparatos y todo lo que tocan entre un paciente y otro, después de tocar los aparatos se vuelven a desinfectar las manos pero todo ello con un trato cercano y una sonrisa al recibirlos, todo lo cercano que permiten las medidas de seguridad, así que la consulta se ha vuelto fría, ya no se puede enseñar a un niño de 4 años, por ejemplo, con el modelo de otro niño que ya sabe hacer espirometrías, los niños ya no pueden hacer sus dibujos para luego firmarlos y dejarlos en el tablón, aunque ha habido algún niño que ha traído su dibujo desde casa, cosa que agradezco enormemente ya que ha llenado de color y alegría la consulta. Otro punto importante de ser “la nueva” es que lo tienes todo y a todos por conocer, así que he podido conocer compañeras nuevas, relacionarme en el rato del almuerzo y poder compartir inquietudes, contrastar las noticias de la evolución de la pandemia y reducir mi ansiedad.
También, como en todas las crisis, se ha desarrollado la creatividad, se pone en marcha la educación para la salud, sale la humanidad de toda enfermera y se actúa según la evidencia científica. Tras ir conociendo las necesidades y los motivos de consulta e ingresos hospitalarios más frecuentes elaboré un protocolo para el manejo domiciliario de medicación mediante infusor para pacientes portadores de port – a – cath. Este protocolo fue supervisado por compañeras de más experiencia y me dieron el visto bueno, así que lo he puesto en marcha y está habiendo un feedback muy positivo con reducción de ingresos hospitalarios y mejoría de la calidad de vida de nuestros pacientes.
Es un tiempo difícil, con mucha incertidumbre, preguntas de padres para las que no hay respuesta, mucho calor por la nueva vestimenta, dermatitis por el uso de gel hidroalcohólico, insomnio, ansiedad compartida con el resto de compañeras… Pero es tiempo de crecimiento, donde la enfermería tiene un papel fundamental en la sociedad, y cuando todo esto pase que se quede algo claro: “manos limpias, manos que salvan vidas”.

Cómo citar este documento
Vivancos Belmonte, Mª Fuensanta. Enfermera novata en la consulta de neumología infantil en pandemia por CoVid-19. Narrativas- Covid. Coviviendo [web en Ciberindex] 24 /09/2020. Disponible en:  http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1764

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