¡Veo tu sonrisa en tus ojos, gracias por cuidarme, cuánto te quiero!

“Todo era muy dinámico, nos movíamos en espacios de incertidumbre, nos reinventábamos continuamente”

María Dolores Plaza del Pino
Enfermera. Comunidad Terapéutica de Salud Mental Sur. Hospital Universitario Clínico San Cecilio, Granada, España.

Cuando el Gobierno de España decretó el estado de alarma aquel fin de semana del 14 de marzo de este año 2020, eran varias las preocupaciones que como enfermera gestora de cuidados me preocupaban enormemente. Por un lado ¿qué hacer para evitar los contagios en la Comunidad Terapéutica de Salud Mental Sur ubicada en Alfacar, teniendo en cuenta que nuestros usuarios permanecían en la unidad y que los profesionales éramos los que entrábamos y salíamos según nuestros turnos de trabajo y por lo tanto los posibles vectores de contagio?; por otro lado ¿ cómo reorganizar toda la actividad, la dinámica de trabajo en la nueva situación, dado que nuestros usuarios no podían salir, y la salidas suponen una actividad terapéutica esencial en su recuperación, qué podría sustituir esta intervención esencial, además cómo organizar las dinámicas grupales (disminución de miembros en cada grupo) ,¿cómo relacionarnos con ellos , sin abrazo, sin tocar, cuando el contacto físico es esencial como intervención enfermera en salud mental?.

Sin duda alguna todo era un reto…nos pusimos manos a la obra, el equipo terapéutico multiprofesional (facultativos, enfermería, terapia ocupacional, trabajo social…), evaluamos la situación y tomamos unas decisiones generales que se traducían en unas normas básicas de trabajo que facilitaran el cuidado atendiendo a la nueva situación. Lo primero que hicimos fue hablar con los usuarios, en nuestra asamblea diaria, explicamos lo que sucedía y la gran responsabilidad que todos teníamos , en ella a diario revisamos la situación, como nos sentíamos, como se sentían y qué podíamos hacer para mejorar… para cuidarnos…como tantas otras veces los usuarios nos sorprendieron con su actitud, con el esfuerzo que hacían por cumplir las normas básicas de higiene…lo que peor llevábamos era la distancia de seguridad, acostumbrados como estábamos a tocarnos, después fue aún peor con la obligatoriedad de la mascarilla, la expresión facial casi anulada. Se pensó en escribir a diario como estábamos viviendo la pandemia y para ello se retomó el blogspot dela Comunidad Terapéutica Sur que teníamos un poco olvidado y asi nació “ Diario de una Pan-ctdemia”, en el que todos los días se escribía lo que en la asamblea se decía y que después se trabajaba en el taller de terapia ocupacional, tres usuarios se responsabilizaron de ello junto a la terapeuta ocupacional.

A menudo las emociones estaban a flor de piel, los profesionales intentábamos no transmitir nuestros miedos ante la situación general de pandemia que vivíamos, volvíamos con nuestras familias y volvíamos con ellos, nos observábamos cualquier síntoma que nos pudiera alarmar, y los observábamos a ellos , a veces unas décimas de más , nos ponían en alerta. Hemos tenido la suerte de contar con un extraordinario equipo de medicina preventiva que nos apoyaba en todo, ante cualquier duda. Yo revisaba con ellos y con la dirección las medidas preventivas que estábamos tomando, nuestro plan de contingencia, las nuevas medidas que íbamos tomando, todo ello nos daba seguridad a nuestras estrategias.

Fueron unas semanas muy intensas y duras de trabajo, donde por encima de todo nos esforzamos en mantener la ilusión y la esperanza, estábamos además trabajando el mínimo de profesionales, pues era una medida básica para evitar contagios. Todo era muy dinámico, nos movíamos en espacios de incertidumbre y arriesgábamos y lo hicimos entre todos, profesionales y usuarios, sin duda alguna, todo ello nos hizo más fuertes y nos unió más. Nos reinventábamos continuamente. No tocarse, distancias de seguridad, grupos reducidos de trabajo, cantar, hablar, escucharnos, ahora con enfermería, ahora con terapia ocupacional, ahora escribir el blogs, ahora paseamos por el patio, juegas al ajedrez, enséñame, bailamos, reímos, lloramos, nos tomamos un refresco y hacemos palomitas, una peli chula por favor, vemos la televisión, no tantas noticias covid, por favor, dibujamos un gran arcoíris y lo ponemos en el salón, cantamos Resistiré, hacemos relajación, arreglamos el jardín, ahora me toca a mí regar, después jugamos al ping pong, qué bonitas están las flores, es primavera, es verdad ya es primavera, no puedo dormir, ella ha llorado, el corona me asusta, ahora aplaudimos, todo volverá a estar bien, lávate las manos, ponte el termómetro, cuéntame una historia, léeme el horóscopo, toma la medicación, entre todos nos cuidamos , tenemos que comer en dos turnos, hoy videollamada con mamá, vamos a la asamblea, me siento triste, quiero salir, hoy hablamos del ejercicio, yo hago bicicleta, pronto podremos salir. Y llegó el gran día: cuando empezaron de nuevo a poder salir, primero de dos en dos un paseo saludable y de vuelta a la comunidad y de nuevo empezamos a ir cambiándolo todo, actividad, horario, poco a poco conforme afuera se volvía a la nueva normalidad, revisamos normas generales y seguimos actualizando, revisando continuamente.

Nos hicimos serología pacientes y profesionales y todos dimos negativo y lo celebramos. Lo vamos consiguiendo no contagiarnos, no contagiar. Lo que más me ha enseñado toda esta experiencia de la pandemia es la capacidad de adaptación continua que como profesionales de enfermería tenemos del cuidado en estos espacios de incertidumbre, como somos capaces de volver a inventarnos, cada uno desde su modelo de cuidados de enfermería y en su lugar, yo desde la salud mental otros lo habrán hecho desde la atención primaria, desde el quirófano, desde la sala covid.

Otro aspecto fundamental ha sido la importancia del trabajo en equipo, nuestro equipo, como otros, es multiprofesional y trabajamos de forma interprofesional, cada uno desde su parcela ha aportado lo necesario para que todo el engranaje funcione. Y como no, la importancia de la opinión de los usuarios que como siempre nos han sorprendido, nos han aportado soluciones, su actitud y colaboración en esta situación tan dura para ellos ha sido ejemplar, sin poder salir, sin poder visitar a sus familias, sin poder recibir visitas de ellas. Siempre les estaré agradecida por lo que me han enseñado y me siguen enseñando durante todo este tiempo. Aunque aún seguimos sin poder tocarnos con mascarilla ¡Veo tu sonrisa en tus ojos, gracias por cuidarme, cuanto te quiero!

Cómo citar este documento
Plaza del Pino, Mª Dolores. ¡Veo tu sonrisa en tus ojos, gracias por cuidarme, cuanto te quiero! Narrativas- Covid. Coviviendo [web en Ciberindex] 04/09/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1614

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5 comentarios en “¡Veo tu sonrisa en tus ojos, gracias por cuidarme, cuánto te quiero!

  1. Me ha gustado mucho tu artículo en el q expresas como te sentías y q preocupaciones teníais los sanitarios por realizar ejemplarmente y con mucho cariño vuestro trabajo, gracias sois unas estupendas personas llenas de humanidad, un fuerte abrazo.

  2. Todo a flor de piel en un principio, ahora seguimos con la misma precaución, esto no ha terminado y hasta que estén todos los pacientes vacunados no podremos bajar la guardia, me sumo a todo lo que has dicho , efectivamente esos eran los sentimientos. Muy bien expresado Lola

  3. Lo único bueno que nos ha traído la pandemia son todos los sentimientos y vivencias que se están narrando. La tuya Lola demuestra la gran empatia con un usuario que no sólo exige también da. Gracias a vuestro estar y hacer sois grandes personas en un complejo equipo de profesionales.

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