A una pandemia de ser enfermera.

“Nuestro último año de carrera, a tres meses de terminarla y nosotros sin saber que iba a pasar”.

Elena Rodríguez Ramos
Estudiante de Enfermería.San Juan de Dios, Sevilla, España.

¿Quién se iba a imaginar que viviríamos un episodio tan drástico como lo es la pandemia a nivel mundial por Covid-19? Para mí todo comenzó cuando empezaron a acudir pacientes con síntomas como tos, fiebre o disnea a urgencias del Centro de Salud donde yo estaba haciendo las prácticas. Mi enfermero empezó a explicarme las medidas de seguridad que debíamos respetar ante un posible caso de coronavirus, así como a ponerme o retirarme un EPI, y la verdad que se hablaba del virus como si fuera poco preocupante. Días después, el 3 de Marzo, recibo un correo de mi tutora informándome de que se cancelaban hasta nuevo aviso las prácticas de enfermería que estábamos realizando por motivos de seguridad y prevención. He de reconocer que lo primero que pensé al leer el mensaje es lo bien que me venían una o dos semanas sin prácticas para adelantar cosas pendientes como el trabajo fin de grado o simplemente para tomarme un respiro personal, porque ni se me pasaba por la cabeza que la situación se prolongase tanto. Pero claro, pasadas dos semanas, la cosa va empeorando y a través de correos electrónicos nos van informando de que vamos a seguir sin ir a las prácticas, lo que ya hacía replantearnos a mis compañeros y a mi nuestro título, nuestro futuro, nuestras prácticas, etc. Nuestro último año de carrera, a tres meses de terminarla y nosotros sin saber que iba a pasar. Todo eran incertidumbres hasta que concretan una tutoría con nosotros para detallarnos que no íbamos a volver a las prácticas nunca más y que íbamos a tener que sustituirlas por la realización de ciertos trabajos para que pudieran evaluarnos y entregarnos el título en junio.

pasando los días y la expansión incontrolada del virus provoca una situación espantosa, España se coloca como uno de los países con más afectados (sobre todo en las comunidades autónomas de Madrid y Cataluña), comienzan a llover los ingresos en las Unidades de Cuidados Intensivos, las Unidades de Urgencias no dan abasto, el número de fallecidos va aumentando por horas, sobre todo en las residencias de ancianos y en personas con factor de riesgo, así como en el personal sanitario (médicos, enfermeros, celadores, auxiliares de enfermería, etc.) que carece de materiales de protección como mascarillas, guantes, batas, e incluso de test para prevenir la propagación de contagio entre ellos. Todo esto provoca que el Gobierno de España prorrogue, en varias ocasiones, el estado de alarma que decretó el 14 de marzo de acuerdo con el artículo 116 de la Constitución española con el fin de garantizar la protección de la salud de los ciudadanos, en el que se promueven medidas de distanciamiento social como la prohibición de salir a la calle excepto para comprar productos de primera necesidad, acudir a centros sanitarios, ir al lugar de trabajo o asistir a personas vulnerables. Además, comienzan a cerrarse bares, peluquerías, restaurantes, cines, teatros, es decir, cualquier lugar público donde no se garantiza las medidas de distanciamiento entre personas. También se fomenta el teletrabajo, el trasporte público reduce su actividad al mínimo, cierran los centros educativos y múltiples empresas, se prohíben los traslados a segundas residencias, incluso dentro de la misma provincia, y las actividades deportivas quedan canceladas. Todo esto es garantizado por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, la policía autonómica y la policía local de los distintos municipios, así como la intervención de la Unidad Militar de Emergencias en los momentos en los que la gravedad de la situación la requería.

Como consecuencia de todo lo anterior ocurre que miles de personas quedan atrapadas sin poder retornar a su lugar de residencia habitual, que los estudiantes tengan que recibir clases online (lo que supone un problema en familias sin recursos económicos, ya que se necesita internet y ordenador), que los deportistas no puedan preparase físicamente al nivel exigido y que un enorme número de trabajadores engrosen las listas del paro para el pago de ertes. Además, España entra en una de las mayores crisis tanto a nivel económico como a nivel sanitario de todos los tiempos, lo que ha provocado que parte de la población española esté en desacuerdo con las decisiones que han adoptado el gobierno de la nación y que aumente la tensión política entre los distintos partidos que forman el Congreso de los Diputados. Actualmente nos encontramos en las fases de desescalada, intentando volver poco a poco a la normalidad con la esperanza de que llegue pronto una vacuna que nos proteja de este maldito virus. Por último, me gustaría rendir homenaje a todos los profesionales sanitarios que han estado y están en primera línea de batalla sacrificándose para combatir esta lucha, poniendo en riesgo sus vidas y las de sus familiares, optando algunos por residir fuera de sus domicilios. Es tal la vocación que muchos de ellos han decidido hacer más turnos de los que hacen habitualmente, aun sabiendo que las medidas de protección eran las mínimas, y que tenían que apañárselas con materiales reciclados o donados por particulares.

Han vivido una experiencia nefasta, algunos de ellos no están para contarlo, y otros han sufrido desgaste físico y psicológico antes las escenas dantescas que han tenido que presenciar como lo son las muertes de miles de pacientes y las muertes de compañeros sanitarios, así como la sobrecarga de trabajo. Gracias a todos de corazón por demostrar que la humanidad y el amor hacia una profesión existen. También agradecer la labor durante esta pandemia a todos los trabajadores de servicios esenciales, como lo son las fuerzas y cuerpos de seguridad, militares, dependientes de supermercados y farmacias, personal de limpieza, conductores de transporte público, etc. Además, felicitar a la ciudadanía ya que en general están cumpliendo las normas y medidas de seguridad, a pesar de lo duro que ha sido para la mayoría el no poder ver a sus seres queridos durante tanto tiempo y el cambio de rutina. Esperemos que todo termine pronto y que salgamos de ésta más fuertes que nunca.

Cómo citar este documento
Rodríguez Ramos, Elena. A una pandemia de ser enfermera. Narrativas- Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 25/05/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1376

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