Como cambia la vida, ¿eh?

“¿Se olvidará la sociedad de la importancia del equipo sanitario en nuestra vida?”

Patricia de León Álvarez
Estudiante de Enfermería. Escuela Universitaria San Juan de Dios, Sevilla, España.

¿Coronavirus? Noticias, noticias y más noticias. Recuerdo estar hablando en todos los descansos de las prácticas de ese dichoso virus pero no de manera preocupante, sino riéndonos de cómo la gente estaba tan agobiada por un virus que era igual que la gripe o incluso más leve, ya que era lo que nos decían en nuestras prácticas. Al final no resultó ser como decían y es increíble cómo nos ha cambiado la vida de un momento a otro. El día 3 de Marzo lo recuerdo con mucha nostalgia y revuelo. Revuelo, ya que al ser la delegada me estuvieron preguntando mis compañeros y compañeras si sabía algo de la suspensión de prácticas porque a otras facultades ya la tenían, me agobié bastante al no tener ninguna noticia, hasta que a las 22:00 recibimos EL CORREO que cambió nuestro final de carrera, ese correo donde nos decían: “Debido a las instrucciones del Ministerio de Sanidad, nos vemos obligados a suspender la prácticas clínicas de manera temporal hasta nuevo aviso”. Nostalgia, porque no me hubiese llegado a imaginar que ese sería mi último día de prácticas en la UCI del Hospital San Juan de Dios de Bormujos, servicio al que le tenía mucho respeto por la situación en la que se encontraban los pacientes pero donde estaba aprendido infinitas técnicas y tácticas. ¿Mi reacción? Al principio no me lo creía, pensé que serían solo unas semanas y que gracias a ello iba a poder avanzar en mi Trabajo de Fin de Grado (TFG) que tan olvidado lo tenía, iba a poder dedicarle más tiempo a prepararme Inglés ya que quería obtener el B2 e iba a tener más tiempo para mí. ¿Qué pasó? Que jamás volvimos a esas prácticas…. Al final esa “alegría” que tenía por poder aprovechar para descansar y avanzar, se convirtió en pena y desilusión ya que estaba perdiendo tiempo de mi formación y una de las mejores épocas de mi vida porque en unos meses me graduaba.

Días más tarde, declararon el Estado de Alarma, no daba crédito a la situación en la que me encontraba, no era capaz de pensar que ya no iba a volver más a la Universidad, que no iba a poder salir de mi casa, que no iba a poder ver a mis amigas en un tiempo ni a mi familia por lo que me vine abajo. Además, días antes de decretar el Estado de Alarma, recuerdo que me llamaron de mi trabajo para comunicarme que debido a la situación en la que nos encontrábamos no querían que fuese más a trabajar debido a que no quería que estuviese expuesta al virus (estaba trabajando de azafata en CaixaForum). Como he mencionado, me afectó mucho el cambio de vida tan repentino ya que me considero bastante activa y sinceramente en los últimos meses no estaba mucho en casa ya que entre las prácticas, trabajar, inglés, salir… no me daba tiempo. Uno de los primeros días de la cuarentena, me paré a pensar sentada en mi habitación de las ventajas que podría tomar de esta situación ya que siempre en la carrera nos han enseñado que la actitud es primordial para poder afrontar distintas situaciones y sobre todo aquellas que son más difíciles. Por ello, decidí marcarme una “mini-rutina” intercalando TFG, inglés, ayudar en casa y sobre todo hacer una hora de deporte al día ya que lo considero esencial para poder desconectar además del chute de vitalidad que aporta. He sentido rabia, sí, rabia ya que podía ver cómo la población se saltaba la cuarentena sin tener respeto alguno por todos aquellos que han estado velando por nosotros, trabajando para que no nos faltase nada para alimentarnos y dando sus vidas en Hospitales por todos. Decidí no ver más las noticias, todas eran malas, no había ninguna buena por lo que más me afectaba la situación. Debido a esto tomé la decisión de seguir al ABC en redes sociales y ver las ruedas de prensa del Presidente del Gobierno, seguía habiendo multas y más multas y en parte me alegraba ya que es una falta de respeto hacia aquellos que se juegan la vida por la seguridad del país. Hubo un día que lloré, llore sin parar. Me sentía muy afligida ya que nos comentaron que quizás tendríamos que ir a los Hospitales a ayudar, por un lado me apunte en esa lista de voluntarios sin pensármelo un segundo pero por otro lado, eso significaba que la situación evolucionaba de manera desfavorable lo que me preocupaba muchísimo. He visto como sanitarios lloraban y sufrían al ver como la situación empeoraba, al ver como pacientes fallecían sin tener ningún familiar a su lado y sobretodo como han seguido luchando y velando por nosotros sin estar equipados de manera adecuada. Con esto he confirmado más todavía que enfermería es una de las profesiones más bonitas y más increíbles del mundo, como sacrificas tu vida por los demás, es pura generosidad y pura bondad.

Esta situación ha provocado mucho mal a nivel mundial, pero siempre defiendo que de cada situación se puede sacar algo positivo, y os preguntareis, ¿el qué? Pues mirad, en mi caso he aprendido a valorar la maravillosa vida que tengo, lo privilegiada que soy por tener un techo donde vivir y por poder comer todos los días ya que muchas familias están pasando por una situación bastante complicada. Creo que en general somos una sociedad que no valoramos lo que tenemos, nos centramos únicamente en lo que podríamos tener o podríamos llegar a ser sin pararnos a pensar todo lo que hemos conseguido. La cuarentena ha dado mucho de sí, mucho tiempo para reflexionar y tomar decisiones. También he tenido la suerte de que nadie en mi familia ha enfermado, que mis abuelos están bien porque solo pensar en esas familias que no han podido velar por sus seres queridos… es una situación en la que no sé cómo hubiese reaccionado.

Como cambia la vida, ¿eh? Gracias a esta pandemia he aprendido a valorar los pequeños detalles dela vida, detalles tan simples como ver una película en familia, hacer una videollamada con todas mis amigas, salir al jardín y disfrutar del aire fresco y por su puesto en el cambio de fase, poder disfrutar de esos ratitos a solas haciendo deporte al aire libre. Son momentos que siempre han estado ahí y nunca hemos sabido valorar. Aun así, me pregunto ¿de verdad hay personas que no han sacado algo positivo de esta pandemia? ¿Se olvidará la sociedad de todo lo que hemos conseguido haciendo las cosas en condiciones y todos unidos? ¿Se olvidará la sociedad de la importancia del equipo sanitario en nuestra vida?

Cómo citar este documento
de León Álvarez, Patricia. Como cambia la vida, ¿eh? Narrativas-Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 21/05/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1229

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