El COVID-19.

“Dejemos de hablar de lo bien que lo hubiéramos hecho y hagámoslo bien”

Eduardo Moreno Perez
Estudiante de Enfermería. San Juan de Dios Bormujos, Sevilla, España.

Después de estos largos meses, me resulta fácil reflexionar sobre este tema. Tema del que se ha hablado a nivel mundial, que hemos mencionado constantemente y del que ha salido una multitud de gente afectada, hasta el punto de cambiarles la vida. Nos ha afectado a todas las personas del mundo entero, en mayor o menor medida. Pero en mi caso, como futuro enfermero, aún más. Desgraciadamente, como he dicho anteriormente, el Covid-19 ha sido un problema que ha hecho sufrir a muchísimas personas, pero también del que hemos podido sacar una parte positiva. Una de ellas, ha sido el valor y el renombre que se le ha dado a la Enfermería, puesto que, hasta el momento, tanto la sociedad como el gobierno y los medios de comunicación no le habían dado el valor mínimo merecido. Por eso, espero que a partir de ahora, se nos reconozca más como auténticos profesionales y no como “los que pinchan”, como he escuchado en reiteradas ocasiones , ya que hemos sido los grandes olvidados del sistema sanitario, al contrario que los profesionales de medicina. En mi opinión, esto es algo que ¡debería de cambiar a partir de ya! También he podido apreciar la realidad de nuestro sistema sanitario. Me ha conmocionado y hasta emocionado observar cómo futuros compañeros de profesión, enfermeros y enfermeras, salían exhaustos y agotados de su jornada laboral por la falta evidente que existe tanto de material como de personal sanitario, y obviando dicha realidad como han cumplido con su deber y han demostrado ser unos valientes, sacando fuerzas sin tenerlas y confirmando que la Enfermería es una profesión mucho más importante de lo que parece. Por otro lado, he podido apreciar la solidaridad y empatía ciudadana. El hecho de no pensar individualmente ha sido la clave para que toda esta situación haya mejorado. La gente respondió rápidamente quedándose en casa y ayudando a frenar la curva del virus mientras nos apoyábamos unos a otros como si todos fuésemos hermanos de una misma familia, ha sido maravilloso. A mí, todo este suceso me ha ayudado a valorar la familia que tengo.

El otro día hablando con mi madre, llegamos a la conclusión de que creemos que esta época va a dejar muchas cosas malas, pero buenas también. Mi madre me dijo, mira, tu abuelo nació en época de guerra y desde que tenía tres años ha valorado la vida, la familia, la comida y los ratitos que no se compran. Y creo que eso mismo nos está pasando y nos ha pasado, por lo menos a mí. Nos piden que nos quedemos quince días en casa, con todos nuestros lujos (que hoy en día la mayoría de familias tienen) y la mayoría de nosotros acompañados. Y con todo esto, ya las primeras 24 horas se nos hicieron eternas. Porque sí, porque nos asustamos de solo pensar que todo lo que la vida nos estaba regalando gratuitamente, se nos podía ir en tan solo un abrir y cerrar de ojos. Qué frágiles somos. Ojalá nos pasase como a mi abuelo. Ojalá a partir de ahora pensemos en el bien común y no individual. Ojalá abracemos y besemos más, ojalá nunca más pongamos excusas para tomarnos una cerveza ni para llamarnos o vernos. Visto lo visto, nunca sabes cuándo puede ser la última vez. De hecho, estos días estoy teniendo sentimientos y emociones encontrados. Gracias a esta pandemia, he valorado las pequeñas cosas de la vida que me hacen tan feliz. Tengo ganas de estar con mi familia, el paseo al sol de los domingos, la comida y sobremesa juntos, las historietas y los chistes contados por mi abuela, el paseo con mi pareja a la vera del río… Y bueno, ahora que ya casi es verano, las cenitas al aire libre en la terraza, mientras te envuelve una bocanada de aire fresco. También tengo ganas de ver a mis amigas y amigos, de reírnos juntos, de decir tres mil veces que a gusto estamos y que estos ratitos son para nosotros y no nos lo quita nadie. De un sábado a mediodía una cervecita bien fría, una tapita y una risa tonta que es el reflejo que muestra que sabemos que no llegaremos pronto a casa y que ese día es para ti y para ellos. Tengo ganas de dar abrazos y besos a la gente que quiero, de decir que te quiero en persona y decir lo importantes que son para mí. Tengo ganas de que volvamos a la normalidad, pero también tengo miedo. De normal, estos meses que hemos pasado confinados en casa eran para mí los mejores del año. Las fiestas donde te juntas con los tuyos y disfrutas de esas tradiciones sevillanas tan arraigadas… La Semana Santa, la Feria… en resumen y simplemente, la Primavera en Sevilla, tan Maravillosa como siempre.

Este año significa esperanza, amor, familia y amigos. Al fin y al cabo, todo lo que soy. Así pues, a modo de conclusión, quiero decir que terminemos bien esta “faena” que todos empezamos a la vez, sin que nadie la quisiésemos ni la pidiésemos. Dejemos de hablar de lo bien que lo hubiéramos hecho y hagámoslo. Hagámoslo bien. Por nosotros, por nuestras familias, por nuestros amigos y por todos. Todos tenemos ganas de poder pasear, caminar o hacer algo de deporte al aire libre, de sentirnos un poco más libres, pero vamos a hacerlo responsablemente, porque todos queremos estar en la última fase, pero antes tenemos que hacerlo bien. Hagamos que mayo acabe bien, con buenas noticias, que hace tiempo que nos faltan. Hagamos que todo haya valido la pena y que no nos cuesta la vida, como le ha costado a muchas personas. Personas con nombre, apellidos, familia, amigos e historia. Por ellos y por todos, seamos personas responsables y demos muestra de ello para que todo esto acabe con el mínimo número de víctimas y afectados posibles, que ya son demasiados los que este maldito virus ha querido cambiarles la vida de un solo y cruel bandazo.

Cómo citar este documento
Moreno Pérez, Eduardo. El COVID-19. Narrativas-Covid. Coviviendo [web en Ciberindex], 19/05/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?page_id=1203

 Volver a Sumario de narrativas
Elabora tu propia narrativa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *