2020, el año que vino a cambiar nuestras vidas.

“Cuidémonos y vivamos de una forma que marquemos la diferencia”

Jazmín Elizbeth Aguirre Rivera
Estudiante de Enfermería, Escuela Nacional de Enfermeria y Obstetricia (ENEO), México.

“El panorama parece ser incierto, pero aprendamos a ser agradecidos y veamos la vida con otros ojos”.

Al iniciar este año 2020, pensé que sería el mejor año de todos, puesto que en este año cursaría mi último semestre de la carrera y estaba muy expectante a lo que vendría y aprender lo más que pudiera en este último semestre, todo iba también, llevábamos nuestras vidas de forma normal, en los medios de comunicación se escuchaba mucho de una enfermedad que estaba enfrentando China, pero era algo que nunca imagine o dimensione que fuera a convertirse en un caos esta enfermedad y mucho memos que se convirtiera en una pandemia, poco a poco se empezaron a presentar los primeros casos en algunos países de Europa, hasta llegar al continente americano en Estados Unidos y el escuchar a través de los medios como el coronavirus estaba afectando a este país, pero como era de esperarse tendría que llegar a México algo que veíamos lejano en un inicio pronto llego a nuestro país, soy estudiante de enfermería y por la poca experiencia que he tenido al hacer prácticas en los hospitales y el conocer un poco más de cerca como esta nuestro sistema de salud, me dio un poco de miedo, de cómo viviríamos esta pandemia en el momento que llegara a nuestro país, hasta que se reporto el primer caso de COVID-19 en México, recuerdo bien fue un 27 de febrero del 2020, era algo difícil de creer cuando dieron la noticia en los medios de comunicación a pesar de eso todo aún estaba dentro de lo que cabe en calma o al menos eso pensaba, en la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la (ENEO), de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre compañeros corría el rumor de que ya se habían acabado los insumos en las farmacias, como cubrebocas, Gel antibacterial, alcohol, desinfectantes en las tiendas, etc., para mí era un poco difícil de creer, pero por curiosidad decidí preguntar en una farmacia si tenían cubrebocas y me dijeron que estaban agotadas, pregunte en otras más y me dijeron lo mismo así todo comenzó, lo que parecía un año normal se empezó a transformar en algo imprevisible, algo que tomo un giro inesperado para todos, que vino a cambiar totalmente nuestras vidas, a finales del mes de marzo termino mi bloque teórico recuerdo fue un viernes 13 de marzo, ese día con mis amigas, mirábamos la escuela y sabíamos que era la última vez que regresaríamos, como estudiantes de pregrado en esas aulas porque creímos que después solo nos veríamos para las prácticas de investigación, el fin de semana transcurría dentro de lo que cabe normal pero el domingo por la noche había mucha incertidumbre porque los medios de comunicación empezaban a anunciar la suspensión de actividades de varias escuelas, pero no decían nada de nuestra escuela hasta que dieron el aviso oficial de suspensión de actividades hasta nuevo aviso y ya no regresamos más, en ese momento decidí tomar la decisión de regresarme a casa con mi familia la cual vive en el estado de Oaxaca del país de México, durante el viaje me daba un poco de temor de contagiarme y de llegar y contagiar a mi familia pero anhelaba estar con ellos y por un momento no sé porque en mi mente creí que pronto pasaría todo esto y regresaría de nuevo a mis actividades diarias por lo que decidí llevarme pocas cosas a mi casa solo mis trabajos del último semestre porque faltaba concluir la parte práctica, al regresar a casa todo parecía normal, las personas vivían dentro de lo que se podría decir una vida normal, algunas personas decían que eso del virus era mentira y era un engaño del gobierno, puesto que es algo que la gente ya está acostumbrada a que los engañen de muchas formas, en esta ocasión no era el caso, porque era algo que vivíamos de forma mundial, aunque se negaban a creer la realidad de nuestro país es que se estaban enfrentando a un nuevo virus, algo que les tomó por sorpresa, que se escuchaba muy lejano y que en la mente de muchos de nosotros era casi imposible que llegara de lejos a otro continente, pero sucedió en tan poco tiempo se empezó a escuchar como el virus se extendió en nuestro país, y como la gente entro en pánico haciendo compras exageradas, pero eso solo era para las personas que tenían dinero, para los desprotegidos que viven al día era imposible que ellos pudieran comprar, al contrario los dejaban sin recursos.

En cambio en el estado de Oaxaca de dónde soy originaria, todavía no se escuchaba de que se presentara un caso, pero cuando se presentó, paso lo mismo las personas entraron en pánico, y empezaron a hacer compras exageradas, algunos decían no creer pero compraban por si las dudas, entre la familia, un tío era el que siempre insistía en que nos cuidáramos y no saliéramos de casa, por un tiempo todos intentamos quedarnos en casa un mes, pero fue algo desesperante, sobre todo para mi mamá que es quien mantiene a la familia, pronto decidido regresar a trabajar puesto que ella es comerciante y con las medidas necesarias de protección y con un poco de miedo regreso nuevamente a abrir el negocio, porque habían cuantas por pagar y los gastos en la casa, mis hermanas y yo empezamos a trabajar en línea desde casa y nuestras vidas dio un giro total, era difícil adaptarse, ellas por el exceso de tareas que sus maestros les empezaron a dejar y yo por el hecho de que tenía que hacer intervenciones y las únicas personas con las que podía trabajar para ello eran con mis hermanas, pero por sus tareas era difícil para ellas el poder ayudarme así que veíamos la forma de apoyarnos y poder entregar los trabajos a tiempo hasta concluir el semestre, al ser el último semestre de la carrera y por la pandemia que se vive se suspendió la ceremonia de graduación, solo me quedaron los recuerdos de las fotos de graduación que nos tomamos a inicios del año, fue mi último recuerdo, al verlos me dio nostalgia y me solté a llorar, por todo lo ocurrido no por el hecho de que se suspendiera la ceremonia, si no por el hecho que después de un trabajo duro durante la carrera de 4 años al fin estaba concluyendo y compartiendo este momento con mi familia y dando gracias a Dios que me sostuvo en este caminar.

Ya estamos en el mes de septiembre y seguimos trabajando en línea desde casa, tratando de llevar una vida normal, pero con las nuevas medidas que se han tomado de seguridad para prevenir enfermarnos, esto me hace dar cuenta de cómo la vida cambia en un segundo, de la nada ocurre un giro inesperado en el que, en un abrir y cerrar de ojos, nuestra realidad, la normatividad cambia y nos exige el uso obligatorio de cubrebocas, limitación de libertad de tránsito, aislamiento, etc., teniendo que readaptarnos a una nueva forma de vida, adquiriendo nuevos hábitos y ver la manera de protegernos entre todos, así que pensemos en ser mejores personas cada día en no devolver mal por mal, si no el buscar la manera de vivir y disfrutar el regalo de la vida que Dios nos da, porque vivimos afanados pensando y creyendo que viviremos muchos años, pero por todo lo ocurrido nos damos cuenta que no es así, que en todo el mundo se escucha cada día el reporte de personas contagiadas y de muertes que van en aumento, personas que tenían planes para este año, que vivían una vida normal, pero ahora ya no están entre nosotros ni con sus familias por que han partido de este mundo, así que cuidémonos y vivamos de una forma que marquemos la diferencia. Esta pandemia me ha permitido reflexionar que debemos de valorar nuestra vida, así como de nuestros seres queridos y de los que nos rodean.

Cómo citar este documento
Aguirre Rivera, Jazmín Elizbeth. 2020, el año que vino a cambiar nuestras vidas.Narrativas- Covid. Coviviendo [web en Ciberindex] 14 /09/2020. Disponible en: http://www.fundacionindex.com/fi/?p=1710

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