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Hernández Conesa recibe la Medalla Nightingale de Cruz Roja

La conocida historiadora de la Universidad de Murcia es la tercera enfermera española que recibe tan importante galardón

conesa1La Prof. Dra. Juana María Hernandez Conesa, especialista internacional en Historia de la Medicina, de la Enfermería y de las Ciencias de la Salud, ha sido galardonada con la medalla Florence Nightingale por el Comité Internacional de la Cruz Roja de Ginebra por sus eminentes investigaciones científicas. Esta importantísima distinción internacional, es la primera del vigente siglo XXI para España y la tercera vez que se concede a enfermeras españolas.

El acto de imposición de la misma tendrá lugar en el Palacio de Santa Cruz de Toledo el 12 de mayo de 2010, coincidiendo con el día Internacional de la Enfermera, aniversario del nacimiento de Florence Nightingale, figura a la que la Dra. Conesa ha dedicado una parte importante de sus investigaciones. En este blog insertamos un resumen de la segunda tesis doctoral de la Prof. Hernández Conesa, en la que ha establecido relaciones entre tres figuras señeras para comprender la evolución del movimiento de voluntariado en Europa: Rusca, Nightingale y Dunant.

La Medalla Nightingale le será impuesta a la Dra. Juana Hernández Conesa por Su Alteza Real la Infanta Cristina de Borbón y Grecia. Desde la Fundación Index nos sumamos a este merecido homenaje de la que está considerada como una de las intelectuales contemporáneas más importantes de la enfermería.

Resumen de la tesis de la Dra. Hernández Conesa

El proceso de materialización conceptual y lingüístico de la consagración universal del Derecho a la Salud y del Derecho a un Nivel de Vida Adecuado tiene tres importantes pioneros en el Siglo XIX europeo que son: Rusca, Nightingale y Dunant. Los tres trabajan el “arte de cuidar” como una manifestación del humanitarismo. Rusca y Nightingale en sus textos ponen a disposición de todos un catálogo de ideas dirigidas a aquellos/as que tienen o pueden tener en algún momento la obligación de cuidar a otras personas en situación de especial vulnerabilidad. Esta misma mentalidad lleva a Henry Dunant a fundar la Cruz Roja con vocación de primera línea de combate del humanitarismo.
La intención de popularizar este catálogo de ideas relacionadas con el “arte de cuidar” va a contribuir decisivamente a la toma de conciencia mundial acerca de la conveniencia de crear y mantener unas condiciones ambientales y fisiológicas que procuren el mantenimiento de las Necesidades Básicas para la Vida de todos los seres humanos. Este proceso de popularización se plasma en el Siglo XX en la democratización de la Salud, entendida ésta como un Derecho Humano Fundamental , técnica jurídica del Estado de Derecho que comporta el establecimiento de objetivos muy precisos en cuanto a la Calidad de Vida para la actuación de los poderes políticos y económicos.
Nightingale y Dunant constituyen el germen de potentes iniciativas sociales que ya en el Siglo XIX podrían resumirse en la idea que expresa que todo ser humano tiene el derecho a saber cuidarse y a ser cuidado especialmente en situaciones de debilidad e indefensión. Como consecuencia de todo lo expresado podemos considerarlos líderes históricos del Movimiento Mundial del Voluntariado.
Rusca y Nightingale escriben sus manuales para informar/formar de los conocimientos necesarios para cuidar. La utilidad de sus obras ha sido de tal magnitud, que no sólo ha inspirado la moderna profesionalización de la Enfermería sino que también ha dotado de un importante acervo de contenidos acerca del “arte de cuidar” al Movimiento del Voluntariado Internacional que actualmente se extiende a situaciones de vulnerabilidad, conflicto, emergencias y catástrofes.
Del mismo modo, podemos considerar a Rusca y a Nightingale como predecesores de la Calidad de Vida a través de la importancia que otorgan a la higiene de los alimentos, al aseo personal y a la salubridad de las casas. En este sentido, su contribución ha sido decisiva en la conformación del Derecho Humano al Agua y de su interdependencia del Derecho a la Salud y del Derecho a un Nivel de Vida Adecuado.

Muere la ilustre enfermera mexicana María Suárez Vázquez

sormarySímbolo para la enfermería en México, Sor Mary será recordada como una mujer ejemplar que dedicó su vida entera a brindar cuidado de excelencia a los enfermos, dejando un legado de servicio y compromiso a las futuras generaciones

El día de ayer falleció en la ciudad de México Sor María Suárez Vázquez, quien venía desempeñando el cargo de Directora de Enfermería del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez. Sor Mary, como era conocida familiarmente entre las personas que le trataban en lo cotidiano, ha sido una de las personas más importantes de la enfermería mexicana, con una trayectoria profesional intachable, caracterizada por una concepción humanística del cuidado y un compromiso ético hacia los enfermos y en general hacia los más desfavorecidos. La Fundación Index no tiene por menos que sumarse a las manifestaciones de condolencia que se están realizando ante su pérdida. Sor Mary propició hace diez años un convenio de colaboración con Index que se ha venido materializando en una estrecha relación e intercambio de profesionales y conocimiento, respondiendo así a su esfuerzo por lograr una enfermería cada vez más profesionalizada y con mayor capacitación científica.
De Sor Mary se ha destacado la dedicación, el empeño, el compromiso y el impulso que siempre ha brindado al desarrollo profesional de la enfermería, dando siempre un testimonio de amor y de servicio como ejemplo para la enfermería nacional e internacional. Razón por la cual recibió en el año 2008 de manos del presidente de México, Felipe Calderón, el Premio al Mérito en Enfermería del Consejo de Salubridad General. Entonces fue tratada de «mujer excepcional», recordando sus comienzos como enfermera sanitarista en la sierra Tarahumara, para luego desarrollar una ingente labor tanto en la academia, como en los servicios sanitarios, o como líder de la enfermería.
Perteneciente a la Orden de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, Sor Mary ha sido una mujer de su tiempo, comprometida con las corrientes más avanzadas en la atención en salud y el desarrollo tecnológico, interesada en la ciencia y en la cultura, una entusiasta y decidida impulsora de su profesión y de sus colegas, que ha participado en múltiples asociaciones profesionales y en planes de desarrollo profesional, y que ha sido muchas veces reconocida por sus méritos.
El último reconocimiento a su trayectoria profesional, y tal vez el más apreciado por ella, fue el que le brindó el 28 y 29 del pasado mes de enero el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez, centro al que dedicó su último periodo profesional, logrando unos niveles de excelencia en el cuidado a los pacientes que ha sido un referente tanto a nivel nacional como internacional. En el homenaje, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, reconoció el compromiso, vocación de servicio, liderazgo y calidad humana de la directora de Enfermería del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez, cuyo nombre, Sor María Guadalupe Suárez Vázquez, quedó grabado con letras doradas a partir de ese día en la historia de la Enfermería y la Salud Pública de México.
Ante la imposibilidad de acudir personalmente, el Presidente de la Fundación Index, se sumó al homenaje enviando una carta de reconocimiento en la que expresaba su admiración por una mujer con una personalidad compleja adornada de sólidos valores:

“Para mí fue un verdadero choque conocer a aquella inquieta mujer que rompió de una vez todos los esquemas europeos que tenía sobre lo que es una monja. Combinar el compromiso de una misión donde la humanización es una constante, con un sentido vitalista que hace vibrar a todo el que tienes alrededor, te convierten en una “rara avis” de nuestro tiempo.
Desde entonces, sin que tú lo sepas, y supongo que como muchos otros, he aprendido mucho de ti. Del valor que tienen las convicciones en lo que uno cree que es bueno para los demás y atreverse a hacerlas útiles. De lo importante que es rodearse del mejor equipo de personas a quienes exponer a la epidemia de amor y compromiso que tú vienes expandiendo por doquier. Aprendí que por muy duras que sean nuestras aflicciones, aún es posible sobreponerse a nuestra propia desdicha para favorecer a otros más débiles, sobre todo a los que están atenazados por el dolor y el sufrimiento. Que la ciencia y el conocimiento no solo sirven a los poderosos, sino que tú los conviertes en poder mismo de hacer bien a la gente que más necesidades tiene. Aprendí de ti que aunque veamos cada día a personas que humillan y degradan la convivencia y el progreso de la humanidad, tenemos que seguir confiando en las personas, de todas las maneras.
Con tales valores que te adornan, es difícil dejar de hacer cosas importantes, como las que tú vienes realizando a lo largo de una trayectoria personal y profesional tan impecable que es fuente de luz y guía para tantos que te apreciamos y te admiramos.”

En Sor Mary destacó siempre su afán de reconocimiento constante hacia aquellos que más cerca tenía y a los que considerada imprescindibles en su proyecto vital, por ello terminamos este recuerdo con sus propias palabras, en las que devuelve a los suyos la generosidad que recibía de quienes le homenajeaban: “En mi vida de enfermera yo no he sido siempre yo, he sido nosotras, porque nada importante he podido realizar sin la fe, el talento, el apoyo entusiasta, la colaboración de ellas que han caminado junto a mí y que me ayudaron a levantar la obra que hoy se premia”.
María Suárez Vázquez, Sor Mary, será recordada siempre por los pacientes que cuidó y por las enfermeras que tanto aprendieron de ella.